
Jueves 24 de marzo de 2005
En un verdadero golpe a la comunidad de derechos humanos, el Pleno de la Corte Suprema rechazó por 15 votos contra 4 el desafuero del general (r) Augusto Pinochet por su responsabilidad en el doble homicidio de Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert.
La decisión del tribunal significa un vuelco en 180 grados en los últimos dictámenes de la justicia sobre Pinochet, y más aún pues el 2 de diciembre pasado la Corte de Apelaciones de Santiago había quitado este beneficio al octogenario militar.
El voto de minoría estuvo en manos de los ministros Marcos Libedinsky (presidente de la Suprema), además de Milton Juica, José Benquis y Jorge Medina.
Los otros magistrados estuvieron por mantener este beneficio "por considerar que el tema ya fue resuelto por los tribunales chilenos al rechazar la petición de desafuero solicitada por los mismos hechos por los tribunales argentinos".
Con la decisión del tribunal se cierra este capítulo en torno a Pinochet, pues el ministro del caso Alejandro Solís no podrá tomarle declaración y menos aún iniciar acciones judiciales en su contra.
El 16 de marzo pasado la Suprema escuchó los alegatos de las partes, oportunidad en que expusieron el defensor de Pinochet Pablo Rodríguez, y los querellantes Hernán Quezada -representante de la familia Prats- e Irma Soto, por el Consejo de Defensa del Estado (CDE).
Anteriormente había llegado a manos de la Suprema una solicitud de desafuero realizada por la jueza argentina María Servini de Cubría que tenía como fin último indagar a Pinochet, pero esta petición -al igual que lo sucedido hoy- fue rechazada por el máximo tribunal del país.
Defensa aplaude fallo
Tras conocer la resolución de la Corte Suprema, el abogado de Pinochet, Pablo Rodríguez Grez, destacó el dictamen pues dijo respetó el principio de la cosa juzgada al validar el veredicto emitido el 2002.