
Martes 29 de marzo de 2005
Los médicos que atienden al papa Juan Pablo II, al cual se le efectuó una traqueotomía el 24 de febrero tras una grave crisis respiratoria, analizan una nueva internación, escribió el Corriere della Sera.
Según el cotidiano, esta nueva hospitalización sería necesaria para "controlar la cánula" que le fue colocada en la tráquea del Pontífice y organizar un programa alimentario adecuado, a raíz de sus problemas para ingerir.
El diario sostiene que el Papa tiene "graves problemas de deglución" y que esos estudios no se pueden llevar a cabo en el Vaticano, que no cuenta con los equipos necesarios.