
Miércoles 6 de abril de 2005
A manos del juez Sergio Muñoz volvió la investigación por evasión tributaria seguida contra Augusto Pinochet y sus colaboradores, a partir del hallazgo de cuentas secretas en el Banco Riggs de Washington, luego que la Corte de Apelaciones descartara la inhabilitación del magistrado solicitada por la defensa del ex dictador.
La Séptima Sala del tribunal de alzada notificó hoy a los abogados de las partes de la resolución según la cual rechazó el incidente de "implicancia" presentado contra el magistrado y que lo mantenía fuera del caso desde el 25 de enero.
De este modo, el juez Muñoz podrá dar luz verde a la petición de desafuero solicitada por el Servicio de Impuestos Interno (SII), como también al procesamiento del albacea de Pincohet, Oscar Aitken, quien es sindicado como gestor de una serie de empresas para el militar, con lo que pudo esconder los casi 16 millones dólares que mantuvo en diversas cuentas.
La Corte de Apelaciones resolvió mantener el embargo por 2 mil 476 millones de pesos dictado contra el octogenario ex militar.
Reacciones
El abogado Alfonso Insunza, querellante en el caso Riggs, declaró su satisfacción por lo resuelto dado que, a su parecer, no existe "ningún motivo para alzar el embargo y ningún motivo legal para acoger la implicancia contra el ministro Muñoz".
En tanto, Fernando Rabat, del equipo de Pablo Rodríguez, señaló que la resolución "deja al general Pinochet indudablemente en una situación compleja desde el punto de vista que están todos sus bienes embargados, de manera tal que incluso en el evento de que haya que hacer una rectificación de impuestos ante el SII no tendremos dineros para hacerlo, lo cual demuestra una vez más la notable persecución de la que ha sido víctima el general Pinochet".
El SII solicitó el desafuero de Pincohet el jueves 31 de marzo por las irregularidades cometidas por el ex jefe castrense en sus declaraciones de ingreso realizadas entre 1980 y 2004.
Durante este período, a juicio del organismo fiscalizador, Pinochet dejó de incluir en su declaración anual de renta los intereses que percibía por las millonarias cuentas en el Riggs Bank, razón por la que se trataría de documentos "maliciosamente incompletos o falsos".