Luego de horas en que se desconoció su paradero, la Cancillería brasileña confirmó que el destituido Presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez se encuentra en la embajada de ese país en Quito, "donde solicitó asilo diplomático".
La aparición de Gutiérrez cierra la incógnita sobre su ubicación, pues desde su frustrado intento por abordar una avioneta en el aeropuerto de Quito para dejar el país, las conjeturas sobre su paradero se multiplicaron.
Una vez conocida su destitución, Gutiérrez abandonó el palacio de gobierno en un helicóptero junto a su esposa e hija. Medios internacionales especularon que el ex Presidente habría pedido asilo en Panamá, Venezuela, Chile o Estados Unidos, pero sólo Caracas abrió la puerta a esa concesión.
Al llegar al terminal aéreo Mariscal Sucre, militares y manifestantes apostados en el lugar evitaron su salida. Algunas versiones dieron al derrocado gobernante por detenido, y probablemente trasladado a una instalación militar, considerando la orden de captura en su contra emitida por la fiscal Cecilia Armas debido a la represión a la ola de manifestaciones que dejaron dos muertos, entre ellos un fotógrafo chileno radicado en ese país.
Si bien el gobierno de Luiz Lula da Silva confirmó que “está tomando las medidas necesarias para la concesión del asilo" a Gutiérrez, la salida del ex Mandatario del país no del todo clara, porque una de las primeras medidas de su sucesor, Alfredo Palacio, fue ordenar el inmediato cierre de las fronteras del país para evitar la salida de diversos miembros del depuesto gobierno. "De inmediato he ordenado que se cierre las fronteras, todos los aeropuertos, todo tipo de puertos para que nadie salga", dijo Palacio.
No obstante, la intención de Brasilia es ayudar al derrocado Mandatario. Según una fuente de la Cancillería brasileña, el gobierno de ese país "ya tomó la decisión de concederle asilo diplomático" a Gutiérrez, y apuntó que sólo restan los trámites formales que podrían durar varios días.
En la misma línea el embajador de Brasil en Quito, Sergio Florencio, quien ratificó a Radio Caracol de Bogotá que “en efecto, Brasil concedió el asilo político" a Gutiérrez.
La jornada de quien juró como Presidente prometiendo que “hoy terminó la dictadura, la inmortalidad, la prepotencia, el terror, el miedo", ha sido altamente complicada.
Pese a la remoción del ex Mandatario, después de ocho días consecutivos de protestas ciudadanas, la incertidumbre se ha instalado en el país. Esto, porque el nuevo Jefe de Estado estuvo por horas encerrado en la sede del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), sitiado por manifestantes que exigen la convocatoria de elecciones, “que se vayan todos" y la disolución del Congreso.
Ante esta tensa situación, las Fuerzas Armadas hicieron un llamado a la calma. "La salida constitucional debe ser respetada y respaldada con actitudes positivas y democráticas y no con acciones violentas", dijo un pronunciamiento leído por el jefe del comando conjunto, Víctor Hugo Rosero, quien además instó a "no propiciar el derramamiento de una sola gota de sangre más".
Por ello, los militares pidieron que "permitan que la fuerza pública cumpla con su función establecida en el marco constitucional". "No queremos más enfrentamientos los ecuatorianos somos hermanos y esta hora histórica debe encontrarnos unidos en busca del mismo ideal y de los objetivos nacionales", finalizó el jefe militar.
Las manifestaciones se han concentrado en las afueras de Ciespal, y se han verificado incluso saqueos en algunos puntos. Algunos medios relataron que Palacio salió brevemente a una de las ventanas del edificio, saludando e intentando calmar al grupo, pero tuvo que retirarse rápidamente porque los exaltados le lanzaron piedras, sin alcanzarlo.
"Estoy en peligro en medio de un grupo de manifestantes que amenazan con arrastrarnos", alertó esta noche el flamante nuevo presidente en declaraciones a radio La Luna. Medios radiales además informaron que algunos exaltados golpearon a diputados que intentaron salir del inmueble. Sólo después de varias horas de encierro, Palacio pudo escapar de la turba, y se dirigió al ministerio de Defensa para reunirse con el alto mando militar.
Por otro lado, miles de personas se han apostado en la Plaza de la Independencia, frente al Palacio de Carondelet, donde se supone que tendría que llegar el nuevo gobernante.
Cese de funciones
Horas antes, el Congreso ecuatoriano, liderado por una mayoría opositora e instalado en un edificio ajeno a la sede del legislativo, cesó hoy de sus funciones al presidente del Congreso Omar Quintana, y nominó en su reemplazo a la diputada Cyntia Viteri, quien encabezó el proceso que busca poner fin a la ola de protestas que se registran en el vecino país en contra del mandatario.
Luego de una movida jornada, 60 de los 62 parlamentarios presentes votaron a favor de la remoción, representando esta cifra la mayoría absoluta de los cien legisladores.
Entonces, Viteri informó que "el Congreso, en representación del pueblo ecuatoriano, ha procedido a declarar el abandono del cargo del coronel Lucio Gutiérrez, como Presidente constitucional.
"Consecuentemente -agregó la legisladora- ha sido cesado en el cargo y dejado vacante el mismo por falta definitiva del Presidente de la República".
Añadió que conforme lo determina la Constitución "le corresponde subrogar y asumir la Presidencia de la República al vicepresidente, Alfredo Palacio, quien deberá posesionarse de manera inmediata ante este parlamento''.
Palacios se tomó escasos minutos para presentarse ante Viteri, quien le tomó el juramento constitucional ante el pleno del legislativo.
Mensaje refundacional
Una vez que se le tomó juramento, el nuevo mandatario, quien hasta ayer ejerció como vicepresidente, efectuó un breve, pero refundacional discurso, en el cual aseveró que "el pueblo de Ecuador, particularmente el pueblo quiteño, hoy terminó la dictadura, la inmortalidad, la prepotencia, el terror, el miedo".
Palacio acotó que "el pueblo del Ecuador ha decidido refundar la República, una República de esperanza, en cuyos campos verdes, en cuyos caminos, florezca y reine la dignidad, la esperanza, la equidad y la alegría".
"A partir de hoy -prometió- refundáremos una República que abra las blancas escuelas, los limpios hospitales, la empresas que han cerrado, que reactive la producción de una patria digna y pujante, de una patria digna, que no aceptará jamás dictaduras". A partir de hoy refundamos la República en un gobierno que será del pueblo". sentenció.