
Jueves 28 de abril de 2005
El pánico ante la amenaza de sufrir ataques terroristas similares a los del 11-S sigue estando muy presente en Estados Unidos. El último susto se lo llevó ayer el Mandatario George W. Bush, quien debió dejar a toda velocidad la Casa Blanca para refugiarse en un búnker subterráneo a causa de una inicial 'alerta' aérea.
La alarma se activó ante informes de que un avión no identificado había ingresado a la zona de protección que circunda la sede presidencial estadounidense en Washington, donde el tráfico aéreo está prohibido tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el Pentágono y las Torres Gemelas de Nueva York.
Sin embargo, pocos minutos después el temor dio paso al alivio al confirmarse que la violación del espacio aéreo sobre la Casa Blanca nunca había ocurrido, ya que la alerta había sido activada por un desperfecto en un radar.