
Jueves 28 de abril de 2005
A algunos tenistas les favorece, a otros les perjudica. Ya sea la intempestiva lluvia o la falta de luz artificial en los diversos torneos del circuito ATP, estos son factores que pueden hacer cambiar radicalmente el desenlace de un duelo.
Eso le pasó al chileno Nicolás Massú (21º ATP), que el martes ganaba con facilidad por 6-3 y 2-3 su partido debut frente al español Albert Costa en la primera ronda del torneo de Estoril (Portugal, arcilla, 531.250), cuando se postergó por falta de luz.
En la reanudación, el dos de Chile entró en acción tardíamente y por el contrario, el arcillero catalán tomó más riesgos, con lo que logró dar vuelta el marcador.
Costa le quebró una vez el servicio al viñamarino y contó con el derroche de siete ocasiones de quiebre de parte del jugador chileno, con lo que el hispano se quedó con el segundo set por 6-3.
Seguidamente, la farra de Massú siguió en el capítulo definitivo y con otro rompimiento en el quinto juego, le entregó el partido al europeo por otro 6-3.
Massú, quinto sembrado en Portugal, sufrió la segunda eliminación consecutiva en el estreno, tras su retorno al tour la semana anterior en Houston, luego de 90 días de ausencia por diversas lesiones en su pie izquierdo, causadas en el último Abierto de Australia, en enero.
El 'Nico' viajará ahora a disputar el Masters Series de Roma, la próxima semana, ya que además de la derrota en individuales, también perdió en la serie de parejas.
Massú, haciendo inédita dupla con el español Alex Calatrava, se inclinó por 6-2 y 7-6 (7/2) ante el binomio de los checos Tomas Berdych y Jaroslav Levinsky.