
Jueves 28 de abril de 2005
No hay plata para hacer un nuevo camarín". La respuesta de Nelson Acosta, en claro tono de broma, reflejó el relajo con que el nuevo técnico de la Roja se plantó en la sede de la ANFP para su presentación oficial, ayer al mediodía.
Consultado respecto a la posibilidad de establecer un 'nuevo camarín', parafraseando al destituido Juvenal Olmos, el 'Pelado' optó por no darle en el suelo a su antecesor por un concepto que acuñó desde su llegada y que le sacaba ronchas al calvo estratego.
También ironizo con el retiro de la actividad del comentarista deportivo Mauricio Israel -debido a la llegada de Acosta, según señaló él mismo- y lo instó a colaborar: "Yo no me retiraría porque no me gusta una persona X".
Así, menos irascible de lo común, relajado, como sabiendo que se ponía un traje a medida, Acosta evidenció sentirse a sus anchas en su triunfal retorno a Quilín, a prácticamente cuatro años y medio de su salida de la Selección, cuando debió partir y en no en muy buenos términos.
Antes de todo, el DT evidenció su confianza en conseguir el objetivo de clasificar a Alemania 2006, para lo cual no dudo en señalar que "esto no es un proceso, sino que cinco partidos a muerte". Por ello, dijo que "debería verse una Selección ganadora en el Estadio Nacional y mostrar lo mismo que cuando fuimos a Francia '98. No ofrezco cosas, pero asumo que los juegos en casa los vamos a ganar... Si no ganamos los tres partidos que jugamos acá, estamos fuera".
Acosta está consciente que aún haciendo canasta completa en lo que queda de local, probablemente necesitará rescatar algún punto en los dos partidos que restan de visita (Colombia y Brasil).
No obstante, aclaró que en caso que no se consiga el objetivo, "voy a responder por estos cinco partidos. Si no gano, las críticas van a ser para mí y las acepto. Yo asumí porque creo que es mi deber moral estar con la Selección, porque me tengo fe y porque no me importa que si no clasifico me revienten".
LA RESISTENCIA
Uno de los temas más espinudos en la vuelta a Pinto Durán, tiene que ver con la resistencia que su nombre ha generado en algunos, tanto en el entorno de la Roja como en la interna, como es el caso del defensa Jorge Vargas, hasta ahora el único que se ha automarginado del equipo debido a la llegada de Acosta, mientras que otros casos generan, al menos, dudas. Así, también, surgieron voces disidentes cuando fue despedido Olmos, especialmente de Marcelo Salas, que se mostró molesto por "la chacota", poniendo una interrogante a su presencia.
"Ningún jugador se puede restar a la Selección, pero hablaré de eso cuando entregue la lista. Si estimo que alguien debe estar, lo nominaré", comentó, mientras que sobre la situación específica del 'Matador', dijo que "lo que supe es que no le gustó cómo se produjo la salida del técnico anterior, pero no dijo nada mío. Si tengo que hablar con Marcelo no tengo inconveniente y haré lo mismo con otros jugadores y estarán los que tienen que estar".
Sobre la negativa reacción de algunos de los estamentos representados en la Dirección Técnica Nacional -el Sifup y los técnicos-, producto de su llegada, le bajó el perfil y argumentó que no sabe cómo se votó en esa instancia y que ni siquiera pertenece al gremio de los entrenadores.
Acosta López confirmó que en sus nuevas labores estará acompañado del preparador físico Italo Traverso, mientras que el ex arquero Eduardo Fournier lo asistirá cuando haya citaciones, aunque formalmente no contará con un ayudante de cancha. Respecto al cuerpo médico, señaló que será un tema que se verá próximamente, pues Eugenio Valdecantos, su eterno galeno, está complicado de tiempo por sus labores en una clínica.
Finalmente, aclaró que la base de su equipo no será Cobreloa, que se alegra que sí lo sea el equipo que estuvo en los Juegos Olímpicos de Sydney -donde él era el técnico- y que pretende realizar un par de amistosos en mayo para probar a algunos jugadores.