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El primer round de candidatas sólo fue de estudio

El primer round de candidatas sólo fue de estudio

Soledad Alvear y Michelle Bachelet expusieron anoche sus ideas en la comuna de Hualpén (Octava Región) en un ambiente caracterizado por la voluntad de ambas de no marcar confrontación entre ellas, aunque tampoco lanzaron dardos contra la derecha ni Joaquín Lavín. Las dos candidatas lograron mostrar sus planes, aunque a la oposición el balance global le resultó pobre.

Jueves 28 de abril de 2005

Alvear ratifica guiño a la clase media

P.P. 

Capaz de abordar con frases cortas y enfáticas las consultas del panel de periodistas se mostró anoche Soledad Alvear. De esta manera, la candidata presidencial de la Democracia Cristiana se planteó ante el primero de los dos debates nacionales frente a Michelle Bachelet. Vestida con un traje de dos piezas rojo, la abanderada del falangismo no evidenció errores en su conducta y -en cierta medida- ratificó las expectativas trazadas en torno a este enfrentamiento. Mantuvo sus señales a la clase media y a los pequeños empresarios.

Durante el debate, la ex canciller planteó tres medidas concretas para tratar sendas problemáticas que le fueron planteadas. En el tema medioambiental, debido a la planta de celulosa Valdivia, propuso la creación de un ente autónomo -similar al consejo del Banco Central- que evalúe la viabilidad de los proyectos industriales. Lanzó la idea de crear un subsidio para proteger a la familia y la iniciativa de bajar los impuestos a la clase media si Chile crece a 7% durante cuatro años. Además, se mostró abierta a explorar otras vías para el abastecimiento energético.

El cuestionario a Alvear tuvo temas espinosos. Abordó la adjudicación de las defensorías públicas de la Región Metropolitana, donde su esposo, el ex diputado Gutenberg Martínez, ha recibido los dardos de la oposición. "Si quieren atacarme, atáquenme a mí, no a terceros, yo soy la candidata", dijo enfática la ex ministra. También le endilgó cierta cuota de machismo a la periodista Consuelo Saavedra, quien le consultó por la ausencia de su esposo, que se encuentra -al igual que el presidente de la DC, Adolfo Zaldívar- en una gira por Europa.

Insistió en mostrarse optimista por el resultado de las primarias del próximo 31 de julio y recordó que en los tres ministerios que ha estado -Sernam, Justicia y Relaciones Exteriores- tuvo la capacidad para impulsar, entre otros temas, la reforma procesal penal y el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos. Sin embargo, cuando se le pidió que diera cuenta de sus diferencias con Bachelet, la ex canciller declinó referirse de forma directa a su contendora y se limitó a resaltar que es partidaria del "desarrollo con valores" y la defensa de la familia.

En cuanto a si elegida Presidenta qué tipo de honores le rendiría a Pinochet en el caso que este falleciera durante su mandato, Alvear dejó abiertas las posibilidades y recordó que el general (R) hoy enfrenta varios procesos judiciales, entre otros por violaciones de los derechos humanos y por las cuentas secretas que mantuvo en el Riggs Bank de Estados Unidos. Se mostró pesimista en cuanto a que Pinochet supere estas investigaciones antes de su muerte, aunque resaltó que en las causas se han respetado el debido proceso y las presunciones de inocencia.

Junto con defender el gasto en Defensa y -al mismo tiempo- la derogación de la ley reservada del cobre, Alvear envió en el cierre señales a la clase media, recordando que es hija de un ex funcionario de la Papelera que empezó en la empresa en los puestos más bajos y que, en 1962, fue uno de los articulares de la organización del Mundial de Fútbol. Además, recordó que dentro de su eventual gobierno, las necesidades de las mujeres tendrán un lugar de gran consideración, tal como la clase media y la pequeña y mediana empresa.


Bachelet fue interpelada por temas valóricos

C.M. 

Consciente de que enfrenta el 'fantasma' -real o creado por sus adversarios- de la empatía más que el contenido en su relación con la ciudadanía, la precandidata presidencial del bloque PS-PPD-PRSD, Michelle Bachelet, apostó en el debate a proyectar seriedad y, por lo mismo, rara vez esbozó una sonrisa fácil.

Y razones tenía para ello, porque -a diferencia de la precandidata DC, Soledad Alvear- la ex ministra de Defensa no se vio enfrentada a incisivas preguntas personales. El único cuestionamiento sobre su vida fue la relación que mantuvo en los '80 con un miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Pero salió airosa de la situación, al responder que "hace 20 años atrás tuve una pareja del Frente Patriótico (…) Cuando la gente trabaja conmigo, yo nunca le pregunto su militancia ni si participa en una actividad u otra. Lo que me importa son los valores, las personas, sus sueños, sus convicciones, y en ese sentido, él tenía su pensamiento, yo tenía el mío".

Además, la tónica de las preguntas formuladas por los cinco periodistas que intervinieron en el debate llevaron a ambas precandidatas por sendas distintas, asunto que permitió mantener el fair play, lo que restó efervescencia y 'morbo' al debate.

De hecho, el tema valórico -aspecto donde existen diferencias en temas como la píldora del día después- estuvo básicamente ausente de la discusión, que se centró en políticas públicas y sociales.

Y aun cuando fue enfrentada a temas que trabajó durante su permanencia en el Ministerio de Defensa, como la derogación de la ley del cobre y la reforma al sistema previsional de las Fuerzas Armadas, se mostró dubitativa, pero aunque el nerviosismo era evidente en ambas candidatas, el balance final mostró una Bachelet más relajada. Así lo expresó al término del debate, al afirmar que "me sentí honesta. Si soy Presidenta de Chile, no voy a ser demagoga, no voy a hacer propuestas que no puedo cumplir".

Frente a una eventual alza de impuestos, Bachelet señaló que si bien su intención es mantener los tributos, estaría dispuesta a "un diálogo social para ver cómo lo hacemos sin que implique la alteración del crecimiento económico". Consultada por el mecanismo que ocuparía para poner fin a la desigualdad, Bachelet señaló que "es un imperativo ético hacer y tomar todas las medidas para que podamos efectivamente eliminarla".

Junto con mostrarse partidaria de derogar la ley del cobre, "porque creo que es poco democrática", Bachelet señaló que creará una consejo de la reforma previsional para enfrentar el problema derivados de la poca cobertura y el bajo monto de las pensiones.

En asuntos morales, aseguró estar en desacuerdo con los matrimonios homosexuales, pero sí se mostró abierta a regularizar situaciones propias de una convivencia, como salud y patrimonio común. Agregó que incorporaría a su gabinete a un homosexual si éste es idóneo al cargo.

Al término del debate, Bachelet retomó la empatía que la caracteriza al recordar que ayer, 27 de abril, era el cumpleaños de su padre, el torturado general de la FACH, Alberto Bachelet, a quien definió como "un hombre de clase media que me enseñó muchos valores".

"Estoy dispuesta a ser candidata porque estoy convencida que estos esfuerzos nos ayudarán a sacar al país adelante. Solicito su apoyo porque juntos podremos llevar adelante estas tareas difíciles pero por las cuales vale la pena luchar", culminó.

La Nación

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