
Jueves 28 de abril de 2005
En la Séptima Región, y conservando su autoimpuesto rito de tomar notas en un cuaderno rojo, el candidato derechista, Joaquín Lavín, siguió por televisión el debate entre Soledad Alvear y Michelle Bachelet. En el lugar se informó que el presidenciable de la Alianza por Chile sólo dará a conocer hoy su reacción ante el cara a cara de las postulantes concertacionistas. Uno de los más recientes asesores del ex alcalde, el experto en encuestas, Roberto Méndez, formuló en Canal 13 algunos juicios sobre el debate, insistiendo en que la ex ministra de Defensa había salido airosa.
Quienes sí suministraron amplias evaluaciones del debate fueron los más importantes personeros del partido de Lavín y voceros de RN en una línea parecida. El presidente de la UDI, Jovino Novoa, se mostró decepcionado con el balance de la discusión. "Quiero manifestar mi profunda decepción por el debate de las precandidatas. Las preguntas fueron mucho mejores que las respuestas. El país va a sacar provecho del debate. Se da cuenta de que ninguna de las precandidatas tiene capacidad de gobernar a Chile", concluyó el senador, lo que al experto Méndez le pareció un exceso.
En términos similares se pronunció el antecesor de Novoa en el liderazgo gremialista, el diputado Pablo Longueira, quien recalcó que durante el programa ni Alvear ni Bachelet abordaron por qué hasta hoy los gobiernos de la Concertación no han sido capaces de resolver los problemas que ahora ellas pretenden abordar en un cuarto gobierno de la coalición. En la misma línea se planteó la alcaldesa de Concepción, Jacqueline van Rysselbergue (se vino a Santiago y dejó su ciudad 'entregada' a la Concertación), que dijo que quedó demostrado que el mejor candidato es Lavín.