
Jueves 28 de abril de 2005
El movimiento altermundista llamado ATTAC, rechazó la presencia de la secretaria de Estado de norteamericana, Condoleezza Rice y cuestionó directamente la política de "guerras preventivas" ejecutada por su país al invadir Irak, calificándola como antidemocrática. Señalan a Rice como una de las promotoras de la iniciativa inaugurada por Geroge Bush, con la cual no sólo se atropelló la libre determinación de un pueblo, sino que se trasgredió la institucionalidad democrática de Naciones Unidas.
Bajo el titulo "¿De que democracia nos hablan?", la Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y la Acción Ciudadana (ATTAC) emitió una declaración donde expresa su preocupación porque la representante de la "diplomacia de las bombas" venga a Chile a dar clases de democracia.
"Es la misma democracia que ha intentado imponer en el Oriente Medio a través de la guerra de agresión en Irak o el muro que impide al pueblo palestino moverse libremente en su propio territorio", subraya el documento.
"Rechazamos la presencia de la jefa de la diplomacia estadounidense porque encarna el autoritarismo, el militarismo y la guerra", afirma ATTAC.
Chile debe profundizar su democracia
Los altermundistas critican también la elección de Chile como sede de este evento, en que tomarán parte delegaciones de cerca de 100 países.
"Durante quince años, elección tras elección, dos bloques dominantes se han repartido el Gobierno, el Congreso y los municipios, con una democracia que limita la soberanía popular y margina a vastos sectores ciudadanos", afirma la declaración.
Denuncia que durante este mismo período de transición, la democracia chilena "sigue estando bajo el amparo de una Constitución que lleva la firma de un dictador corrupto" (Augusto Pinochet), concebida sin legitimidad social alguna.
ATTAC, un movimiento internacional de ciudadanos que está presente en más de 40 países, recalcó que es preocupante que el gobierno chileno sea anfitrión de esa conferencia, cuando no ha mostrado voluntad de cambiar un sistema electoral excluyente.
Recalcó que la ciudadanía chilena es ajena y rechaza "estas pomposas reuniones que no son capaces de abordar los reales problemas de nuestros pueblos: la pobreza, la desigualdad y las carencias de los sistemas democráticos".
Expresa la necesidad de que Chile avance hacia el bicentenario de su Independencia (2010) con una democracia real, con una Constitución que emane de la soberanía popular expresada a través de una Asamblea Constituyente y que incorpore el mecanismo de plebiscito.
"Sólo así se puede comenzar a hablar en serio de Democracia", subraya la declaración que concluye con el lema "Otro Mundo es Posible Otro Chile También".