
Miércoles 4 de mayo de 2005
En un comunicado de prensa, el Ejército negó que el actual general de brigada y comandante de la II División de la Región Metropolitana, Miguel Trincado Araneda, haya participado a fines de los '70 en la remoción de cuerpos de prisioneros enterrados en la pampa de Calama.
Ayer La Nación publicó una crónica titulada "Fach comprometida en traslado de cuerpos arrojados al mar", la cual se basa en declaraciones judiciales entregadas por tres suboficiales (R) del Ejército -Manuel Aguirre Cortés, Juan Carlos González y Héctor Iturra Orrego- ante el Segundo Juzgado de Letras de Mayor Cuantía de Calama en el año 2004, expediente anexado a la causa Caravana de la Muerte, que hasta antes de su retiro instruyó el ministro Juan Guzmán.
En las declaraciones el suboficial (R) Manuel Aguirre menciona al supuetamente entonces capitán Trincado como uno de los hombres que cooperó en la remoción de cuerpos de prisioneros, operación conocida como "retiro de televisores".
El comunicado del Ejército señala que esa información, "no se ajusta a la realidad, por cuanto el oficial general allí mencionado no participó en los hechos imputados, ni ocupaba el puesto indicado, así como tampoco ostentaba el grado jerárquico que se señala".
La institución agregó que "el general Trincado ha prestado colaboración en todo lo que los tribunales de justicia han requerido para el esclarecimiento de los hechos, por cuanto le asiste la total convicción que las imputaciones son falsas y que no le cabe participación alguna en éste ni en ningún otro caso".
"El Ejército rechaza categóricamente estas imputaciones por ser injustas, lesionan innecesariamente la imagen de la institución y comprometer la honra del citado oficial. El Ejército de Chile está comprometido con la verdad y plena contribución a la justicia", finaliza el comunicado.