
Miércoles 25 de mayo de 2005
La Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) Décima Región resolvió esta tarde permitir a la planta Valdivia de Celulosa Arauco y Constitución (Celco) seguir funcionando.
Ello, pese a las conclusiones que culpan a la planta de celulosa de la contaminación del santuario de la naturaleza "Carlos Anwandter", según determinó el estudio elaborado por científicos de la Universidad Austral de Chile, instrumento de decisión oficial que definió la directora nacional de la Conama, Paulina Saball.
Sin embargo, la Corema estableció que la compañía debe cumplir una serie de normativas como buscar una solución al desagüe de sus desechos fuera del río Cruces, para lo cual se estableció un plazo de nueve meses, tras lo cual el proyecto presentado por la empresa será sometido a un nuevo estudio de impacto ambiental.
La decisión se adoptó basándose en las respuestas entregadas por los científicos que realizaron el informe encargado a la Universidad Austral de Chile, además de los antecedentes recopilados por la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS). También se consideró el contrainforme de la Universidad Católica de Chile, el cual puso en duda la metodología de la Uach.
En este contexto, la vocera de Acción por los Cisnes, Claudia Sepúlveda criticó la decisión de la Corema ya que en Valdivia se esperaba una resolución "que beneficiara a la ciudadanía y a los cientos de afectados por la contaminación del medio ambiente".
Además, Sepúlveda cuestionó que las autoridades hayan considerado el estudio de la Universidad Católica financiado por Celco, ya que habría cometido graves faltas a la ética como poner nombres entre los autores de investigadores que no participaron de la construcción del documento, ni de las conclusiones.