
Miércoles 1 de junio de 2005
Científicos de la Universidad de Zurich, Suiza, crearon una insólita poción que infunde "confianza y seguridad a la persona que la huele", al permitir la mejora de sus vínculos sociales mediante el uso del químico oxytocina, anunció la revista especializada Nature.
Durante las pruebas del experimento, los voluntarios que olieron la poción química se volvieron más abiertos a la hora de arriesgar a dar dinero a un extraño.
La oxytocina es un químico que se produce naturalmente en el cerebro y se lo asocia a procesos emocionales que sirven para detener el sentido de la sospecha y la falta de confianza.
Ahora, los científicos de la Universidad de Zurich consideran que la nueva poción puede ayudar a aquellas personas que presentan problemas a la hora de relacionarse socialmente, a causa de timidez extrema. Sin embargo, temen que el hallazgo sea aprovechado por compañías farmacéuticas, para crear una droga "de la confianza", que permitiría por ejemplo a un político utilizar el químico para ganar votos, o a un comerciante, para vender productos. La investigación, bajo la dirección del profesor Michael Kosfeld, se realizó tras hallarse que los niveles de oxytocina contribuían a ciertos vínculos sociales en animales.
Según los primeros estudios, ese químico ayuda a las hembras y machos a vincularse mejor afectivamente después de la copulación, así como también con madres y sus hijos después del nacimiento de la cría, además de influenciar comportamientos sociales.
La oxytocina fue hallada también en los procesos animales cerebrales llamados "comportamientos de acercamiento", cuando un animal baja la guardia y se acerca a un hombre.
El equipo de Kosfeld sospechó que ese químico podía estar también vinculado en procesos sociales similares en humanos.
En el experimento, los científicos crearon un elaborado juego en el que cada voluntario actuó como un "inversor", y fue invitado a transferir créditos a otros voluntarios "accionistas", y viceversa.
Cada uno de ellos podía transferir créditos con valor de cero, cuatro, ocho y doce unidades, de acuerdo al nivel de confianza en el "accionista" o "inversor". Al final del experimento, cada uno de ellos ganaba créditos que eran convertidos en dinero, haciendo del juego un proceso donde intervenían emociones de confianza.
Los investigadores hallaron que los "inversores" aumentaron su nivel de confianza a los "accionistas" luego de oler la poción con oxytocina.
De los 29 voluntarios expuestos al químico, 13 (el 44 por ciento) mostró "máxima confianza" al elegir invertir mucho en los "accionistas", pudiéndolo perder todo. "Hemos comprobado que los efectos de la oxytocina en la confianza de las personas no se debe al incremento general en el comportamiento del individuo para enfrentar desafíos", según el investigador. "Por el contrario, la oxytocina específicamente afecta la disposición de la persona para aceptar riesgos sociales que surgen de las interacciones interpersonales", agregó.
Por su parte, el neurólogo Antonio Damasio, de la Universidad de Iowa, Estados Unidos, declaró que la confianza "es esencial" para el normal funcionamiento de la sociedad humana.
"Si quitamos la confianza como factor de la sociedad, nos quedaríamos en peligro por falta de amor, de amistad, comercio y del liderazgo, entre otros aspectos de la vida", concluyó Damasio.