
Miércoles 1 de junio de 2005
Quisiera a través de ustedes informarle al país en primer lugar del reconocimiento por el informe que nos ha entregado la comisión. El señor presidente de la comisión, la vicepresidenta ejecutiva y los comisionados que me acompañan han entregado el resultado de su trabajo que concluyó en el día de ayer 31 de mayo.
De las más de ocho mil personas que solicitaron reconsideración, la Comisión concluyó que había lugar a la reconsideración a 1.201 personas y en consecuencia, estas 1.201 personas tendrán los derechos que se estableció en la ley que oportunamente aprobó el Parlamento de Chile de reparación respecto de ellos. Esas 1.201 personas aparecerán en un rato más, dentro del día de hoy, en la página del gobierno de Chile de Internet.
Al mismo tiempo, la Comisión me indicó extensamente lo que había significado enfrentar el tema del cual había poca conciencia de aquellos menores de edad que habían sufrido las consecuencias de la prisión, sea como resultado de la detención de su padre o madre, y habían compartido esto y también respecto de aquellas madres que estando embarazadas estuvieron en prisión y en consecuencia, en el listado que se nos ha entregado aparecen 86 niños menores de 12 años respecto de los cuales la comisión consideró que debía incorporar su testimonio en tanto cuando declararon sus padres en la vez anterior, señalaron que habían sido detenidos conjuntamente con sus hijos.
Este es un tema poco conocido que ha suscitado mucho interés en la opinión pública y quisiera señalar que la forma en que la comisión abordó el tema por la mayoría de sus miembros es un elemento muy importante y significativo.
Hay otros temas que son igualmente importantes y dicen relación con los elementos de carácter simbólico: qué es lo que haremos para que nunca más estos hechos ocurran en Chile, cómo somos capaces de que cada uno de los chilenos comprendan la gravedad de lo acaecido, independiente de las opiniones que tengamos del contexto en que estos hechos ocurrieron. El contexto puede ser objeto de debate, lo que no puede ser objeto de debate es que estos hechos no pueden volver a ocurrir nunca más en Chile.
Finalmente, quisiera decir también que junto con las medidas que buscaremos de carácter simbólico, que son tan importantes, el haber despachado la semana pasada el proyecto que establece un instituto de DDHH de carácter autónomo en Chile, precisamente instituto que debe ser el depositario del enorme material acumulado y que de acuerdo con la ley, es un material que permanecerá en secreto durante 50 años, pero como han dicho los comisionados es una enorme riqueza de carácter histórico para las generaciones futuras, yo confío también en que el Parlamento, con la misma rapidez con que aplicó las normas de reparación que se hizo podamos ahora tener este instituto de DDHH a la brevedad, de manera que esa documentación que ahora queda bajo el resguardo del Ministerio del Interior ahora pueda posteriormente ser traspasada al instituto de DDHH.
Sólo me resta agradecer una vez más el esfuerzo hecho por la comisión, la rigurosidad con que actuó, ustedes comprenden de ocho mil y tantos casos que fueron sometidos a reconsideración, se han reconocido finalmente 1.201 casos y habla en consecuencia de la seriedad con que se ha hecho el trabajo por parte de ellos y no me queda, sino en nombre del país, agradecerles nuevamente este tremendo esfuerzo al presidente, monseñor Valech, a la vicepresidenta ejecutiva y a los comisionados que me acompañan.