Hace casi 2 meses, Steve Jobs (el papá de Apple) anunció que todos los Mac a partir de mediados del 2006 iban a correr sobre procesadores Intel en vez de PowerPC. Cualquier persona que sepa cualquier cosa de computadores, ha visto el logo que dice “Intel Inside” decorando la carcasa de algún PC. Pero nunca en un Mac. Hasta ahora.
Para los usuarios de Mac éste es un cambio drástico. Fuimos criados para odiar a Windows e Intel, o mejor dicho, “Wintel”, y ahora una mitad de este dúo maquiavélico va a pasar a ser el corazón de nuestras queridas manzanas. ¿Mactel?
La reacción inicial de la mayoría, aparte de una sorpresa que causó muchas horas de productividad perdida, fue de no entender nada. ¿No nos venían diciendo que PowerPC (de IBM) era mucho mejor que Intel? ¿No era un G5 capaz de demoler en poder a un Pentium? ¿No se supone que Intel era el lado oscuro?
Después de estos dos meses de meditar este anuncio, estoy mucho más tranquilo. Aplaudiendo a Apple por un movimiento brillante. El primer aplauso se lo llevan por estar casi 5 años con Mac OS X corriendo sobre x86 (Intel, AMD, etc.) sin que nadie se diera cuenta: han podido probarlo y están casi listos. El segundo aplauso se lo llevan por hacer una transición transparente: por primera vez en la historia, un sistema operativo va a ser capaz de correr dentro del mismo ambiente las nuevas aplicaciones hechas para Intel (nativamente) como las antiguas que estaban hechas para PowerPC (bajo emulación).
La principal razón que daba Jobs para cambiarse de IBM a Intel era que los procesadores de este último son mucho más eficientes con el consumo de energía y temperatura de funcionamiento, algo sumamente importante en los computadores portátiles. Apple, al igual que todos, está lentamente pasando a vender más portátiles que computadores de escritorio, y si cualquiera de ustedes ha visto los inmensos ventiladores que necesita un G5 para funcionar, se dará cuenta de por qué aún no existe un PowerBook G5.
El tercer aplauso se lo llevan por pasar la histórica guerra de plataformas a la misma cancha. Windows corre sobre Intel. Ahora Mac corre sobre Intel. Aunque Apple ha anunciado que no va a impedir que la gente instale Windows en sus Macs, afirmó que no permitirán hacer lo inverso: correr Mac OS X en cualquier PC con Intel. Entiendo esta decisión, aunque me parece una mala idea. Entiendo que el modelo de negocio de Apple esté basado fuertemente en la venta de Hardware, pero al abrirse al inmenso mundo de computadores genéricos van a poder abarcar un universo de clientes infinitamente mayor. Pero al menos duermo tranquilo, estoy seguro que Apple ya tiene eso planeado. Al igual que el cambio a AMD.