
Lunes 1 de agosto de 2005
Si el abandono del finlandés Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes) -en la foto- en el Gran Premio de Alemania hace dos semanas pareció entregar el cetro del campeonato mundial de pilotos al español Fernando Alonso, el Gran Premio disputado ayer en Hungría le devolvió la esperanza al finés, manteniendo el suspenso característico de la presente temporada de la Fórmula 1.
El piloto europeo que arrancó en la cuarta plaza, se las arregló para dominar a su antojo la carrera, más aún cuando su compañero de equipo, el colombiano Juan Pablo Montoya abandonó la carrera tras un desperfecto en su auto y aventajó por 35 segundos al Ferrari de Michael Schumacher, campeón defensor y que había conseguido su primera pole de la temporada. Tercero finalizó el germano Ralf Schumacher en su Toyota.
Tras la victoria de Raikkonen en la 13ª fecha y la undécima posición de Alonso (Renault), el campeonato de pilotos sigue comandado por el ibérico con 87 puntos, seguido del finlandés con 67, descontándole diez unidades el líder del torneo. "Las perspectivas son ahora mejores que tras la última carrera. Le regalamos diez puntos (al español) y él los devolvió" aseguró el piloto de McLaren.