
Lunes 1 de agosto de 2005
Aprovechar el óptimo momento político como plataforma para profundizar el intercambio comercial. Esta es la principal meta que pretende lograr durante su gestión Yuriy Anatolievich Filatov, quien la semana pasada comenzó formalmente a ejercer el cargo de embajador de Rusia en Chile, tras presentar sus cartas credenciales al Presidente Ricardo Lagos.
Con la experiencia que le dan sus 26 años de trayectoria, que lo han llevado a desempeñar diversos cargos diplomáticos, primero al servicio de la otrora Unión Soviética, y luego de la actual Federación Rusa, Filatov manifestó a La Nación que asume con mucho optimismo sus nuevas funciones respecto de las cuales, asegura con franqueza, "hay mucho por hacer".
-¿Qué importancia le asigna Rusia a su relación con Chile?
-Nuestro Gobierno ha asumido la tarea de intensificar las relaciones con América Latina y, en particular, con Chile, al cual consideramos un socio importante tanto en asuntos internacionales como en materia económica y política.
Chile es una sociedad democrática y estable, con un dinámico desarrollo económico. En Rusia hay arraigada una profunda tradición de amistad y respeto con Chile, país con el que compartimos muchos valores.
-¿Cómo calificaría el actual estado de las relaciones entre ambos países?
-Es óptimo. Existe un diálogo político fluido y amistoso, sobre todo tras la visita que, con motivo de la cumbre del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC), realizó a Chile el Presidente Vladimir Putin en noviembre del 2004, la primera que ha efectuado un Jefe de Estado ruso a territorio chileno.
Además, los Gobiernos de Rusia y Chile coinciden en mucho o totalmente en asuntos de interés internacional como, por ejemplo, en el rol central de la ONU en las relaciones multilaterales, la solución pacífica de los conflictos y el problema del terrorismo en el mundo.
- En materia bilateral, ¿qué ámbito pretende potenciar durante su gestión?
-Tenemos mucho trabajo por hacer en lo que respecta a las relaciones económicas. Como constataron los presidentes Lagos y Putin a fines del año pasado, los volúmenes de comercio no están en concordancia con las posibilidades bilaterales. Así lo demuestra el intercambio comercial de 2004, que sólo llegó a 116,6 millones de dólares.
Para revertir estas pobres cifras, este año hemos dado un importante paso: la realización de la primera reunión de la Comisión Intergubernamental Ruso-Chilena de Comercio y Cooperación Económica, que tuvo lugar entre el 28 y 29 de junio en Moscú.
Debemos aprovechar que Rusia y Chile son 'vecinos' en el área Pacífico, por lo que tenemos que tender un puente transpacífico entre nuestros países
-¿Qué rol desempeñará usted para intensificar los lazos comerciales?
-Una de mis principales tareas como embajador consistirá en fomentar la colaboración bilateral y servir de nexo entre los hombres de negocios de ambos países. Además, falta para ambas partes información clara sobre las posibilidades de inversión. Esto último lo abordaré próximamente, a través de futuras reuniones con la Cámara Nacional de Comercio y otras entidades empresariales chilenas.
-¿Cuáles son los campos en los que se puede profundizar?
-Fundamentalmente en lo que se refiere a la minería, energía y alta tecnología. Además, existen amplias posibilidades de inversión mutua en la agricultura y el sector científico. Con beneplácito puede decir que algunas de estas áreas, como el tecnológico y minero, se verán potenciadas gracias a la primera reunión de la Comisión Intergubernamental bilateral, en la que se aprobaron planes de acción conjunta.
-Rusia es una potencia mundial en materia energética. ¿Qué tipo de colaboración puede ofrecer a Chile en esa área?
- Por de pronto hemos proveído a estaciones hidroeléctricas chilenas con generadores de energía. Asimismo, firmamos a fines de junio con Chile un acuerdo de cooperación en el uso pacífico de la energía atómica, materia en la que tenemos mucha experiencia.
También podemos ofrecer Petróleo y gas. Como Rusia es uno de los grandes productores de este último energético, ya existen acercamientos con Chile. De hecho, la empresa rusa Gazprom, la mayor productora de gas del mundo, mantiene conversaciones con su par chilena (ENAP) para concretar un proyecto que permitiría proveer de gas natural licuado a Chile.
-¿Existe la posibilidad de que a futuro Chile y Rusia negocien un Tratado de Libre Comercio (TLC)?
-En Rusia hay un refrán que dice: 'el camino lo puede terminar sólo aquel que lo empieza'. Es decir, no podemos pensar en un TLC teniendo un volumen de intercambio comercial tan bajo. Primero debemos elevar el comercio bilateral. Sólo cuando éste llegue a un nivel óptimo podemos pensar en un TLC.