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"Quiero gritar las maravillas de la medicina natural"

Claudette Duchesne curó su artritis reumatoidea juvenil con medicina natural cuando los mejores especialistas le repetían que la ciencia no podía hacer nada más por ella. A un paso de abandonar este mundo, decidió internarse en una villa naturista. En tres meses estaba curada. A sus 69 años, está dispuesta a gritarle al mundo las bondades de este estilo de vida. Ésta es su historia.

Martes 20 de septiembre de 2005

A los 32 años se cansó de vivir. Tenía tres hijas pequeñas y un esposo "maravilloso". Pero también tenía que lidiar con una enfermedad que la limitaba hasta el extremo de no poder caminar sin ayuda y tener que tomar cortisona todos los días para levantarse de la cama. Los dolores que padecía la tenían tullida y ni siquiera podía estirar los brazos.

"Lo único que quería era morirme. No quería vivir ni un día más. Los médicos me dijeron que mi enfermedad no tenía remedio", recuerda hoy con 69 años, sentada en el salón que adecuó en el segundo piso de su casa en el que dicta sus clases de reflexoterapia.

A los 12 años le detectaron artritis reumatoidea juvenil. Las crisis que tenía entonces eran insoportables y cada vez se hacían más críticas. Después de deambular un par de años por distintos especialistas, llegó a manos de una mujer que limpiaba el aura, rezaba junto a los enfermos y le daba a tomar infusiones de hierbas. Pese al pronóstico de los médicos, se mejoró.

A los 28 años la artritis volvió para hacer estragos en su cuerpo. Fue entonces cuando consultó al naturópata Rafael Lezaeta (hijo de Manuel Lezaeta, el mayor representante de la medicina natural en Chile), quien le recomendó internarse en la Villa de Vida Natural (Covinat).

 

Naturismo y mente positiva

Siguiendo estas indicaciones, mientras estuvo internada en la villa, Claudette dice haber recuperado el control de su vida.

Al segundo día de estar allí, supo que mejoraría porque lo que estaba viviendo allí era completamente distinto a la historia clínica que por años había tenido. Se acabaron los corticoides, las sales de oro, los antiinflamatorios no esteroidales y las aspirinas que debía tomar a diario.

Durante tres meses comió solo frutas y verduras cruda; hizo sesiones de hidroterapia, baños de ortiga combinado con frotaciones de agua fría y baños genitales, baños de vapor; compresas de barro en el vientre, baños de sol, hierbas medicinales, yoga, masajes, compresas de pasto miel; y practicó mente positiva.

Todos estos elementos combinados -asegura Duchesne- la mejoraron.

Esta extraordinaria experiencia la hizo adentrarse en el estudio de la medicina natural y sus terapias. Estudió con Rafael Lezaeta y el doctor Pedro Silva. Como enfermera de la Cruz Roja necesitaba saber por qué se había mejorado.

Hoy tiene un currículo que incluye yoga, reflexoterapia, Shiatzu, reiki, Taichi, Flores de Bach y Radiestesia. De hecho se dedica a enseñar reflexoterapia y atiende a las personas enfermas que lo requieran (ver recuadro).

Desde su última crisis ya lleva más de 30 años gozando de una salud perfecta. De la artritis que la tenía casi postrada no quedan huellas. Vegetariana ciento por ciento, excluyó de su dieta el azúcar, la leche y la sal. Recorre su comuna en bicicleta, sale a recorrer la montaña y sigue estudiando para sanar a más personas.

Las últimas lecturas la han acercado al especialista alemán que tiene explicaciones para el origen del cáncer y de la artritis.

 

Cáncer: duelos y penas

en soledad

Claudette está convencida que las enfermedades como el cáncer y la artritis reumatoidea que la afectó, tienen mucho que ver con los sentimientos y emociones que sacuden personas a lo largo de la vida.

Por eso, cuando supo del doctor alemán Ryke Geerd Hamer no dudó en estudiar sus escritos y hacerse su seguidora. Este especialista en medicina interna y radiólogo, nacido en 1935, gozó del respeto y la admiración de sus pares hasta que en octubre de 1981 presentó su tesis "La Ley de Hierro del Cáncer" a sus colegas de la facultad alemana de Tübingen. El tribunal médico no aceptó sus ideas y le propuso abjurar de su tesis o abandonar sus trabajos clínicos en la facultad.

En su tesis el especialista alemán relacionó el cáncer con duelos y penas vividas en soledad, basado en su propia experiencia. Su hijo fue muerto en un confuso incidente y tanto él como su esposa desarrollaron cáncer a los pocos meses de ocurrido el duelo.

En el caso específico de Claudette, la artritis complicó su vida en momentos que emocionalmente ella no lo estaba pasando bien. A los 12 años cuando su padre sufría de una grave enfermedad, ella se sentía muy angustiada. A los 28, se sentía muy triste por no haberlo ayudarlo y además, sufría por la inestabilidad laboral de su esposo en tierras lejanas.

Como dice Hamer, la artritis es gatillada por un sentimiento de impotencia y el cáncer por un shock conflictivo altamente agudo y dramático vivido en soledad. Los dos sentimientos, afectan en tres niveles: psiquis, cerebro y órganos.

Para otros más apegados a la ciencia dura, Hamer no pasa de ser un charlatán. Incluso es posible encontrar innumerables sitios web y foros en los que se discute acerca de la seriedad de este médico alemán. No fueron pocos los que celebraron su detención el año pasado por ejercicio ilegal de la profesión.

Para Duchesne, la prisión del alemán no es más que una injusticia más en contra de una persona que pone en jaque el negocio de la salud. LN

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