
Viernes 23 de septiembre de 2005
A raíz de la muerte del general (R) Roberto Viaux han aparecido en la prensa comentarios que merecen ser aclarados, porque contienen afirmaciones que no se corresponden con lo sucedido. Se destaca el acuartelamiento en el Regimiento Tacna que él protagonizó y se minimiza o ni siquiera se habla del atentado que dirigió contra mi padre, el general René Schneider, el 21 de octubre de 1970, y que causó su muerte. En esos años, el Ejército sufría una crisis por bajos salarios y problemas de armamento. Mientras algunos militares, como mi padre o el general (R) Carlos Prats, trataban de buscar un remedio a esta situación dentro de la institución y sin hacer alarde, Viaux, después de haber sido dado de baja, prefirió una acción de fuerza y se acuarteló en octubre de 1969 en el Regimiento Tacna.
Esto produjo una gran conmoción en el país, porque se desconocían las intenciones de ese movimiento y hacía mucho tiempo que no se escuchaban ruidos de sables. Probablemente haya sido sólo una protesta de tipo sindical que, surgiendo del Ejército, tuvo una enorme gravedad, porque abrió la caja de Pandora de la sedición.
Producido el triunfo en la elección presidencial de Salvador Allende el 4 de septiembre de 1970, el general Schneider se negó a involucrar al Ejército en maniobras que significaran burlar la voluntad popular y vulnerar la Constitución. De esta manera, él se convirtió en el principal escollo para el éxito del complot antidemocrático promovido por un sector de la derecha con el apoyo del gobierno de Estados Unidos y la CIA. Las personas que dirigían al grupo de terroristas eran Roberto Viaux y el general (R) Camilo Valenzuela, como ellos mismos lo reconocieron ante la justicia y fueron condenados. Pese a que se dijo que la intención era sólo secuestrarlo, todos los participantes estaban fuertemente armados. Cuando mi padre trató de defenderse, lo hirieron mortalmente, lo que era previsible.
El día anterior al atentado llegaron armas que fueron luego entregadas a los miembros del comando de Viaux. Antes, Viaux y Camilo Valenzuela recibieron importantes sumas de dinero en dólares por parte de la embajada de EEUU, según consta en documentos desclasificados de la CIA y en las declaraciones del coronel Wimert, encargado militar de la representación diplomática de EEUU. Esa plata fue después recuperada por el mismo diplomático. Esta carta busca dejar claro que la historia no se puede reescribir. Con todo el respeto que me merecen el dolor de los hijos y familiares de cualquier persona que muere. Mi padre murió brutalmente a los 56 años, yo tenía 25 años y mi hermano menor 15.
Raúl Schneider Arce
París