ALEJANDRA HERRERA, ARTISTA VISUAL
Como parte de la muestra internacional de video-arte “Parrilla”, se presenta en Matucana 100 “Performance: Asia”. La muestra invita a presenciar obras en vivo de artistas de Japón, Taiwán y Chile. En el caso de Herrera, sus trabajos se centran en el cuerpo. Esta chica se ha cocido pies y manos, tomó 21 pastillas anticonceptivas y anidó un huevo con su propio vello púbico.
-¿De qué se trata este evento?
-Es parte de un intercambio de “Perfo- Puerto”, el colectivo que tenemos con Alexander. Hace dos años fuimos a Japón y ahora vamos a hacer estas performances en Valparaíso y Santiago.
-¿Cuál es la temática?
-Esta es nuestra quinta muestra internacional en la que no hay ninguna actuación, sólo se plantean ideas temáticas en obras irrepetibles. Estas se hacen con el cuerpo del artista y empiezan a cobrar vida cuando hay acción.
-¿Y el discurso?
-Es sobre la situación femenina chilena y latinoamericana y de la mujer contemporánea, que no tiene nada que ver con nuestra madre. Además, pongo énfasis en las diferencias corporales del hombre con la mujer. Para ello trabajo con huevos y peceras, haciendo una división que separa los géneros. Yo me instalo cerca de la muralla del Cementerio General y Alexander del Re en el hospital San José. Yo corto mi vestido hasta que queda una tira. Alexander hace una línea de sal por todo el camino y al final yo suelto unas perlas en una pecera mientras mi compañero se intercambia la ropa con otros hombres y mujeres.
-¿Cuál es la performance más atrevida o rupturista que has hecho?
-Fue una vez en que me cosí los pies y las manos con hilo rojo, me tomé 21 pastillas anticonceptivas y me comí un huevo. En esa performance me basé en un libro de George Bataille sobre la temprana erotización. Ésta habla de una pequeña que come huevos crudos mientras tiene sexo con un viejo.
-¿Pero es muy fuerte?
-Respecto al significado, también me he rasurado la vagina, hago un nido con los vellos y anido un huevo. Trabajo con el huevo por que representa la vida, un óvulo y por las formas circulares, también apelo a los ciclos, el lunar y el menstrual, a través de ellos generó discusión.
-¿Tú crees que en Chile aceptan estas performances?
-Creo que no existe una cultura al respecto. Es algo que no han visto, pero también la gente nos va a ver por la novedad. Hay un público que ya está aburrido de ver performance donde el artista sufre mucho, apelando al 73, a pesar de que así fue, pero si le presentas otros temas se interesa. Las performances nunca le van a gustar al 100% de la gente, sobre todo si no le gusta lo grotesco.