
Viernes 30 de septiembre de 2005
El vocal de la Corte Suprema de Perú, Javier Villa Stein, afirmó hoy que ningún "poder extraño", nacional o extranjero, puede interferir en las decisiones de la justicia peruana, en referencia al proceso que se sigue a tres ejecutivos chilenos de la empresa Lucchetti por tráfico de influencias.
La declaración del personero del poder Judicial se produce en una jornada en la que tanto el gobierno chileno como el peruano exhibieron su preocupación por la orden de captura contra Andrónico Luksic, Fernando Pacheco y Gonzalo Menéndez, despachada por la Sala Anticorrupción debido a la ausencia de los hombres de negocios a la sesión de inicio del juicio oral en su contra.
El vocal de la Corte Suprema recalcó que el Poder Judicial peruano es autónomo en sus decisiones fundamentadas en la ley y que si existe alguna disconformidad, está el derecho de apelación a las instancias correspondientes.
Los tres empresarios chilenos son acusados de tráfico de influencias por presuntamente haber solicitado favores judiciales al ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos en medio del litigio que sostenían con la municipalidad de Lima por la instalación de una planta en la zona ecológica de Pantanos de Villa.
Luego de la resolución de la sala anticorrupción, los abogados de Lucchetti anunciaron que recurrirán a la comisión Interamericana de Derechos Humanos, alegando que los ejecutivos no han tenido un debido proceso en Lima.
Sin embargo, Villa Stein agregó que la declaratoria de reos contumaces está sujeta a ley, sin discriminación alguna. "Nos guste o no, se aplica la ley peruana, independientemente de la nacionalidad del infractor", agregó el magistrado.