Por MAURICIO VILLAFAÑA M.
Con un lanzamiento poco difundido como parece deben cuajarse los mitos literarios aparece el poemario: “Luz Roja, Poesía Chilena”, selección de Mario Véjar, con prólogo de Julio Jung, publicado por Ediciones Memoria Histórica. En la publicación de páginas sin folio pero que seguramente supera el centenar aparecen poemas de autores como Armando Roa, Francisco Vejar, Jesús Sepúlveda, Marcelo Rioseco, Luis Mateluna, Michel Jara, Felipe Vejar y Diego Allende.
Como lo revela su compilador el embrión de esta publicación se comienza gestar cuando reunidos en una casa en la playa de Quintay, cerca de Valparaíso, junto a Francisco y Felipe Vejar, surge la idea de “vincular nuestras distancias terrenales a través de la creación de un puente poético”, dice Mario. Y como bien señala el ex agregado cultural de Chile en España, Julio Jung: “Luego de la “Nerudtis” en la que todos nos hemos embarcado durante el Centenario de nuestro Nobel, es bueno que aparezca este libro reflejando la nueva poesía chilena”.
En las albas páginas de “Luz Roja” se pueden encontrar trabajos de relevante factura como en “Perdurando en la palabra fin” de Armando Roa con: “Soy un hombre/ Indefenso. Un gris desperdicio/ que en vano busca adelantar la palabra fin/ para perdurar en ella”.
También se puede rescatar a “Los amigos ya no son originales", ante la muerte de Francisco Vejar que en su primera estrofa nos dice que “La muerte es la ceniza del poema/ La muerte anda en todas partes/ La muerte es la huésped predilecta/ La muerte es anáfora y puñal/ La muerte garabatea páginas a diario/ (y desordena los curtos de hoteles/ que abandonamos al amanecer)”.
O a Jesús Sepúlveda diciendo en “Lugar de Origen”: “Mi Lugar de origen/ es la calle/ donde está la vida./ Es el Bronx/ el sector Franklin/ donde mueren los valientes/ la olvidada Avenida Matta/ donde eructa Buda arrepentido/ y se entierra el Nirvana”.
Para Véjar este texto reúne “parte de la nueva generación de poetas chilenos. Poetas de gran trayectoria, y luces de gente más joven proveniente de otras disciplinas, siempre vinculadas a través de mi eclecticismo dentro del arte y a la necesidad de crear desde la sensibilidad poética que nos une”, dice Mario Véjar.
Para su antologador se trata de una “antología hecha de contrastes, de luces y de sombras... Hay dispersión, múltiples dominios de coexistencia, lenguajes musicales, cinematográficos y la ida hecha poesía. No es un microcosmos de la poesía chilena, sino una Luz Roja, que nos detiene en el fluir de los tiempos actuales, tan veloces y tan poco efectivos...”
Mario Véjar tras estudiar sicología en Chile, tomó la decisión de vivir en Europa. Vive en las isla de Mallorca, la paradisíaca isla en el mar Mediterráneo, donde se ha dedicado a profundizar su relación con el conocimiento y la creación. Actualmente prepara varios proyectos, una nueva exposición de técnicas mixtas para una galería en Barcelona, un texto misceláneo inspirado en “Salvo el crepúsculo” de Julio Cortázar, un libro de Poemas y Fotografías junto a su primo Francisco Véjar... Intensa actividad la del inquieto espíritu del joven Véjar.