
Lunes 19 de diciembre de 2005
Javier Karmy
Una fuerte crítica a la calidad de la educación, efectuó hoy el rector de la Universidad de Chile, Luis Riveros, al analizar las evaluaciones de los egresados de la enseñanza media con los resultados de la PSU 2005.
Riveros afirmó que "uno no puede esperar un cambio muy importante de un año para otro, ni siquiera de un año para los próximos dos años o tres, pero ya cuando estamos hablando de una década con los mismos resultados, quiere decir que no estamos haciendo las cosas bien, evidentemente".
A su juicio, "no es posible que entre el año 1975 y 2004 el promedio de notas de un país haya subido un poco más de un punto, en circunstancias en que la calidad de la educación no ha mejorado equivalentemente".
"Desgraciadamente -agregó- yo tengo el derecho y la responsabilidad, como ciudadano, de pensar que no hay ninguna oferta significativa para cambiar estos resultados".
Puntualizó entonces que "nuestro país es número uno en entorno macroeconómico en el mundo, pero número 25 en materia de educación y número 40 en educación superior". Eso es insostenible. Sobre eso no hemos escuchado ninguna propuesta proactiva que diga que aquí se abre una luz de esperanza" concluyó.
Hornkohl : "estamos en el camino correcto"
La ministra de Educación, Marigen Hornkohl, respondió de inmediato a las criticas del rector, y afirmó que "los resultados que hoy observamos preliminarmente (...) están demostrando que estamos por el camino correcto".
Sin embargo, reconoció que desearía que "fueran más los alumnos que tienen un puntaje nacional y provienen del mundo municipal-público", y por eso calificó como un acierto que las políticas educativas de Chile apunten hacia ese sector.
Luego explicó que "la educación por principio es un proceso que demanda muchos esfuerzos que pueden tener un resultado a corto plazo, pero la gran mayoría de ellos tienen un resultado a largo plazo. Eso es algo innegable".