Buenas noches amigos y amigas:
“¿Quién lo hubiera pensado hace 20, diez o cinco años atrás, que Chile elegiría como Presidenta a una mujer?”. “Parecía difícil –agregó- pero fue posible, es posible, porque los ciudadanos lo quisieron, porque la democracia lo permitió”.
“Gracias amigas y amigos, gracias Chile, gracias por el voto de millones de ustedes, gracias por la confianza que han depositado en mí, gracias por invitarme a recorrer con ustedes el camino de la libertad, de la igualdad, de la prosperidad”.
“Este –apuntó- no es el triunfo de una sola persona, ni de un solo partido, ni de una sola colación, es el triunfo de todas nosotros, es el triunfo de Chile. Ganó Chile otra vez, como cada vez”.
La mandataria electa indicó que “el mundo ha mirado esta elección con una dosis de asombro. Pero esta no es la primera vez ni será la última que los chilenos asombramos al mundo”. “Tras 17 años de dictadura –dijo- transitamos ejemplarmente a la democracia, tras décadas de altibajos económicos construimos una economía vibrante que muchos quieren imitar”.
“Los chilenos estamos orgullosos de lo que hemos logrado, y vamos a seguir en ese camino. Vamos a asombrar al mundo una vez más”, afirmó para manifestar entonces que “demostraremos que una nación puede volverse más prospera sin peder su alma, que se puede generar riqueza sin contaminar el aire que respiramos o el agua que bebemos, que se puede estimular a los que emprenden y avanzan, pero al mismo tiempo auxiliar a los que se quedan atrás, que se puede construir un país donde todos cabemos, mujeres y hombres, de la capital y de las regiones”.
“Gente de todos los colores, credos y convicciones ese es el camino que vamos a recorrer todos juntos. Gracias por elegirme para liderar a Chile en esta travesía”.
La memoria de su padre
Bachelet se tomó entonces la licencia de aludir a su biografía personal para explicar el sello que busca imprimirle a su gobierno, y señaló que “yo también recorrí un largo camino para llegar aquí esta noche. Ustedes lo saben, no he tenido una vida fácil, pero quién ha tenido una vida fácil”.
“La violencia –recordó- entró en mi vida destrozando lo que amaba. Porque fui víctima del odio, he consagrado mi vida a revertir ese odio, y convertirlo en comprensión, en tolerancia, y por qué no decirlo, en amor”.
“Se puede amar a la justicia, y a la vez ser generoso”, manifestó, expresando entonces que “Chile avanza hacia el reencuentro; hemos avanzado mucho en esta senda, y mi gobierno será un gobierno de unidad; seré la Presidenta de todos los chilenos”.
Luego de agradecer el apoyo de su familia, tuvo especiales palabras para su padre, el fallecido general de la Fach Alberto Bachelet Martínez, a quien dijo que “quisiera abrazar esta noche”. “Heredé de él su amor por Chile y por todos los chilenos sin distinciones, su admiración por la naturaleza formidable de nuestro país, su abnegado sentido del servicio público, su amor por el orden, el don de mando. Siento que de alguna manera inexplicable estoy cerca de él, instituyo que todos los padres que están aquí, que todos los hombres que son padres y me escuchan, saben lo que es el amor y la lealtad de una hija”.
Homenaje a Lagos
Bachelet indicó luego que "en este momento también recuerdo los rostros y voces de tantos chilenas y chilenos con los que he compartido estos meses". "Personas de esfuerzo, que trabajan de sol a sol, una y otra vez me decían: “creemos en usted doctora".
"Esa fe de tantas y tantos -señaló- me hace sentir responsable y humilde, la fe en las personas ha sido el centro de mi vida y de mi trabajo, y se que será el motor de ese nuevo Chile que construiremos entre todos".
"Con la fuerza del amor de mi familia, con la fuerza del apoyo de ustedes, asumo la responsabilidad que los ciudadanos me han encomendado: trabajaré incansablemente por nuestra nación", se comprometió.
"Tengo una agenda ambiciosa, que emprenderé el mismo día que entre a La Moneda. Son tan sólo cuatro años, y no hay tiempo que perder", enfatizó luego.
"Las chilenas y chilenos merecen nuestro mejor esfuerzo, porque lo que está en juego es la risa de nuestros niños, la tranquilidad de nuestros padres, el bienestar de nuestros trabajadores, la felicidad de nuestra gente", puntualizó.
A su juicio, "hoy comenzamos un nuevo capítulo de nuestra historia republicana, y me siento afortunada. Chile es afortunado, porque comenzamos este capitulo en buen pie para enfrentar lo que viene, porque recibo un país en marcha, pujante, optimista, porque los chilenos agradecemos la gran obra de este gran Presidente que es Ricardo Lagos".
Interrumpida entonces por los aplausos del público que clamaban por el mandatario saliente, la candidata interrumpió su discurso y le pidió a la multitud que gritarán “fuerte para que se escuche en La Moneda”.
Saludo a los oponentes y guiño al Juntos Podemos
Resaltando la transparencia de la elección, y en un guiño a quienes compitieron con ella por la primera magistratura, Bachelet sentenció que “hoy hemos sido testigos de la magia de la democracia amigos y amigas, hoy todos somos iguales”. “El voto del más humilde vale lo mismo que el voto del más poderoso”, sentenció.
Precisó a continuación que “la democracia sirve para desentrañar los anhelos y las esperanzas de la gente”. “Cuatro candidatos, cuatro proyectos políticos distintos, durante un año recorrimos Chile, hablando del propio Chile, dialogando con la gente del futuro”, explicó.
“Quiero –aseveró- aprovechar este momento para saludar a Sebastián Piñera y a todos los que votaron por él (pifias). Hay ahí miles de anhelos y aspiraciones de los que yo me hago cargo, por que seré la Presidenta de todas y todos los chilenos”.
“Quiero también saludar a la gente que votó por Joaquín Lavín y Tomás Hirsch en primera vuelta. Saludo a toda la gente que votó por el Juntos Podemos en primera vuelta y que estuvo por nosotros en esta jornada (aplausos)”.
“Trabajaré por todos los chilenos, por todos ustedes. A partir de este mismo instante sus esperanzas son las mías, sus anhelos son los míos”.
Y continuó a renglón seguido con los agradecimientos a “toda la gente que me recibió en sus casas, a todos los hombres y mujeres que me regalaron un abrazo y una sonrisa, sobre todo a tantas mujeres que me han dado el triunfo hoy día en esta noche”.
También incluyó “a toda la gente de regiones vaya mi saludo y compromiso que asumí en los últimos días de campaña, que los recordaríamos hoy día cuando nosotros estuviéramos celebrando aquí y ellos de seguro están celebrando en cada una de las ciudades nuestro gran triunfo de esta noche”.
Los compromisos del mensaje
En la parte medular de su discurso, Bachelet afirmó que “a partir del 11 de marzo Chile no sólo tendrá una Presidenta mujer, sino que será el comienzo de una nueva etapa, donde haremos que los logros de este país maravilloso entren al hogar de todos los chilenos, porque quiero que mi gobierno sea recordado como el gobierno de todos y para todos”.
“El nuestro es un país dinámico, con ganas de surgir, cada vez más integrado al mundo, un país de emprendedores, que con su ingenio y creatividad crean prosperidad, pero para atreverse a emprender y a innovar, los chilenos y chilenas también deben saber que la sociedad en que viven los protege”, explicó.
Por ello, puntualizó que “mi compromiso es que el año 2010 habremos consolidado un sistema de protección social que de tranquilidad a los chilenos y sus familias: la tranquilidad de saber que tendrán un trabajo digno y decente; la tranquilidad de saber que sus hijos podrán estudiar y desarrollarse; la tranquilidad de saber que una enfermedad no tirará por la borda años de esfuerzo; la tranquilidad de saber que tendrán una vejez digna”. “Eso aspiramos todos, eso garantizará mi gobierno”, recalcó.
Remarcando a renglón seguido las transformaciones que conlleva su liderazgo, anticipó que “el 11 de marzo marcará el inició de un nuevo estilo en la política nacional, un estilo de gobierno más dialogante y participativo”. Yo –expresó- fui la candidata de los ciudadanos, ahora seré la Presidenta de los ciudadanos”.
A su entender, “Chile requiere una nueva política para una nueva ciudadanía amigos y amigos, porque el hecho de que sea yo la que esté aquí está noche es símbolo del cambio que hemos vivido”.
“Atrás quedaron muchos miedos y prejuicios”, sentenció, porque “la sociedad chilena es hoy más tolerante y abierta, la gente no sólo quiere derecho a voto, sino también derecho a voz; quiere ser escuchada; quiere forjar su destino”.
Por ello, agregó que “en mi gobierno daremos cauce a esas ganas de participar, forjaremos una gran alianza entre política y sociedad, entre representantes y representados”.
“La gente quiere la verdad”, manifestó, por lo que “estableceremos una relación franca y directa con los ciudadanos”. “Lo afirmé el jueves en esta misma Alameda: Diré lo que pienso y haré lo que digo, Chile así se lo merece”, se comprometió.
Y ratificando otra de las promesas de su campaña, reiteró que “mi gobierno será un gobierno paritario, de los mejores y las mejores; será un gobierno de excelencia, será un gobierno de talentos, de caras nuevas y experiencias. Elegiré a la mejor gente, porque Chile así se lo merece”.
Y allí comenzó su emotiva despedida: “chilenas y chilenos, es tan hermosa la tarea que tenemos por delante: construir un país más prospero, más justo, más solidario, un país de todos y para todos”.
“Es lo que he soñado toda mi vida”, indicó emocionada, para decir entonces que “mi compromiso como Presidenta de Chile será recorrer junto a ustedes un tramo más de esta gran Alameda de libertad que hemos venido abriendo”. “Para mi es un tremendo privilegio poder servir a Chile en esta nueva y fértil primavera. Porque mis queridos conciudadanos, en la democracia que hemos sido capaces de construir ustedes son los mandantes, y yo, desde el 11 de marzo, soy su mandataria, su Primera Mandataria”, concluyó.