
Jueves 19 de enero de 2006
No es casualidad que más de 50 directivos y ejecutivos de AFP se pusieran de acuerdo para presentar una querella contra el diputado y senador electo, el PPD Guido Girardi, por sus reiteradas declaraciones en contra de estos organismos. Es que el calificativo de "ladrones de cuello y corbata" usado por el doctor para referirse a los responsables de las pensiones, el mismo día que aseguró un escaño en Valparaíso, terminó por rebasar el vaso. Las AFP, además, decidieron así entregar una señal de lo complejo que será para la administración Bachelet consensuar una reforma al régimen previsional, que según ella será el plan estrella que medirá sus cuatro años.
Los abogados Jorge Fertman y Miguel Soto llegaron ayer hasta el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago, en representación de directores, ejecutivos y trabajadores de AFP -no se presentó Provida- para interponer una acción judicial por injurias graves con publicidad en contra del legislador.
Esto a pesar de las explicaciones de Girardi, que sostuvo que nunca se refirió a los representantes de las AFP y las isapres en forma particular, sino que sus comentarios apuntaban a "un sistema que está dispuesto a cualquier cosa con tal de lograr sus intereses, incluso violar los derechos y abusar de los ciudadanos".
Así las cosas, la querella abre la posibilidad de que el parlamentario sea desaforado y además arriesga una pena remitida de hasta 3 años y 1 día. De prosperar la acción judicial, su futuro en uno de los sillones del Senado estaría amenazado, tomando en cuenta la contundente respuesta del gremio, que encontró en las acusaciones de Girardi el flanco preciso para mostrar su fuerza y unión en momentos de crisis.
Según Girardi -respaldado por el presidente de su partido, Víctor Barrueto- esta acción busca impedir -por la vía judicial- que en el Senado se exprese la nueva mayoría "que hará un sistema más justo y equitativo".
"Ellos (las AFP) quieren silenciarme, acallarme, pero no lo lograrán, no me doblegarán en mi responsabilidad que tengo como senador en el futuro", dijo.
Así las cosas, las AFP niegan estas afirmaciones y argumentan que para no politizar el tema esperaron hasta después de la segunda vuelta presidencial para iniciar el proceso. Sin embargo, la querella puede interpretarse como un "gallito" entre las AFP y la futura administración. Una lucha de fuerzas, donde los privados dieron el primer golpe: dejar claro que la tramitación del proyecto que mejorará el sistema previsional chileno no será de fácil discusión.