
Martes 24 de enero de 2006
Una enorme sorpresa se llevaron los contratistas del Ministerio de Obras Públicas que ejecutan en Tarapacá obras para recuperar los caminos amagados por el terremoto que afectó al Norte Grande chileno en junio de 2005, pues en las faenas hallaron una momia que, de acuerdo a las pericias iniciales, data de 500 años antes de Cristo.
El hallazgo se produjo en el sector denominado Cuesta Tana, ubicado entre los kilómetros mil 905 y mil 912, aproximadamente a 80 metros de la Ruta 5.
Durante las labores para restaurar la calzada y el pavimento, los trabajadores detectaron allí restos de osamentas y de un cuerpo momificado, además de restos óseos calcinados en la ladera próxima.
De inmediato, detuvieron las obras y cortaron el sector, e inspeccionó el lugar una arqueóloga del Consejo de Monumentos Nacionales, que luego de las pericias iniciales, confirmó la presencia de un cuerpo momificado perteneciente al período formativo, en buen estado de conservación, con una antigüedad de aproximadamente 500 años A.C. Asimismo, después de visitar ladera norte de la quebrada de Tana, a unos 50 metros a lo largo de la Ruta 5, la profesional constató un estrato subsuperficial, de aproximadamente 20 a 30 centímetros de espesor, compuesto por ramas delgadas, cañas, totoras y otras fibras vegetales, en que junto a otros restos humanos, hay restos de estera, vainas de algarrobo y fibras atadas.
Se mantuvo entonces la suspensión de las faenas, y se iniciaron los trámites para comenzar las labores de rescate arqueológico, mediante la aplicación de un Plan de Manejo Ambiental con miras a tal objetivo, lo cual será autorizado por el Consejo de Monumentos Nacionales en los próximos días, dado el revuelo e importancia del hallazgo.