
Viernes 10 de febrero de 2006
Ivonne Toro A.
Una suerte de clonación de una iniciativa similar del diputado DC Eduardo Saffirio, pero con la venia garantizada de la Alianza, es el proyecto de ley que presentó ayer la UDI para adelantar el cronograma de la elección presidencial. Saffirio promovió hace un par de semanas modificar el calendario de los comicios y trasladar la definición por La Moneda a noviembre y el eventual balotaje a diciembre, para de este modo asegurar mayor concurrencia a las urnas, dado que con la actual legislación una posible segunda vuelta coincide con el inicio del período de vacaciones y las fiestas de fin de año.
Este mismo planteo realizó ayer el timonel gremialista, Jovino Novoa, que cuestionó que enero se mantenga como eventual escenario de una contienda política. La fórmula propuesta por el senador de Santiago Poniente, para "facilitar el voto y la vida de las personas", es que la elección se realice a los 120 días previos -y no 90 días antes, como es en la actualidad- de que concluya el período gubernamental, es decir, que se sufrague el primer domingo post día de Todos los Santos y que si hay balotaje, éste se formalice la primera quincena de diciembre. Esto evitaría interrumpir el descanso legal y con ello se beneficiarían el turismo y también, aunque la UDI no lo mencionó así, la organización de la campaña de los candidatos que -como ocurrió en las dos últimas presidenciales- deban enfrentarse en una segunda instancia.
ANTECEDENTES
Para la derecha, en el caso de Joaquín Lavín en 1999 el despliegue de campaña para enfrentar a Ricardo Lagos en 2000 fue complejo, en especial porque las redes del oficialismo funcionan bien bajo presión y la Alianza no tenía experiencia para enfrentar una disputa de esa categoría, dado que frente a Patricio Aylwin (1989) y Eduardo Frei (1993) el resultado estaba claro de antemano.
Sebastián Piñera tuvo tras el 11 de diciembre un arranque casi perfecto; sin embargo, una labor proselitista con Navidad y Año Nuevo en medio y con un partido como RN, sin capacidad territorial, no tenía buen diagnóstico, como se demostró en las urnas, donde el empresario estuvo bajo el umbral histórico que alcanzó el ex alcalde de Santiago en 2000.
Hasta ahora, los plazos establecidos por la dictadura para los procesos democráticos han beneficiado a la Concertación, y si bien el senador UDI Juan Antonio Coloma negó algún interés partidista en la oferta de cambiar los tiempos electorales -"la idea es plantearlo ahora porque faltan cuatro años para las elecciones, de manera que no se pueda señalar como un proyecto con interés político"-, es obvio que la Alianza ha analizado este factor al momento de reeditar la propuesta de Saffirio. Según Coloma, lo primordial para la UDI es que "las fechas de las actuales elecciones son inadecuadas para desarrollar un acto tan trascendental para el país, por esa razón es importante crear un proyecto para facilitar la participación de las personas en las elecciones".
REACCIONES
En RN ya se dio visto bueno al asunto. El secretario general del partido, Cristián Monckeberg, comentó que le parece adecuado "ordenar la agenda y hacer que los chilenos tengan la cabeza bien puesta en lo que están haciendo y no en las vacaciones". Dijo que, por lo demás, así se aseguraría mayor participación ciudadana.
En la Concertación, el jefe de la bancada DC, Jorge Burgos, aseveró que la UDI "llega tarde", ya que el 17 de enero Saffirio propuso la misma modificación, aunque valoró que haya consenso sobre la materia para convencer al futuro Ejecutivo de ponerle urgencia, una necesidad que -dijo- le será planteada oportunamente a la próxima ministra secretaria general de la Presidencia, Paulina Veloso.
Como ya no será problema de la administración Lagos, el ministro portavoz, Osvaldo Puccio, declinó ayer comentar la fórmula de la UDI y subrayó que es un resorte del Gobierno que viene y de la nueva legislatura.
El bloque progresista es afín a la arremetida de la UDI. El diputado PS Carlos Montes calificó de "interesante" la oferta y afirmó que no es "una mala idea", por lo que sería factible discutirla. En tanto, en el PPD el vicepresidente Jorge Tarud se mostró de acuerdo con ungir noviembre como el mes para elegir a la Mandataria -o Mandatario- que vendrá tras Bachelet, aunque se inclinó porque la segunda vuelta, tal como sucede en Francia, se realice una semana después de la primera vuelta, porque "los votantes tienen que tomar una decisión muy fácil entre sólo dos candidatos".