Una casa sufre la maldición de un espíritu engendrado por una explosión de violencia asesina ocurrida en ella tiempo atrás. La maldición amenaza a cada habitante o nuevo visitante de la vivienda.
Remake de una exitosa serie de films de horror creada en Japón por Takashi Shimuzu. Para la nueva versión el productor -Sam Raimi, director de El hombre araña y autor de la serie del género Evil Dead- pone a Shimuzu en la dirección y ambienta la historia en Japón, aunque los personajes principales son estadounidenses, como la protagonista Sarah Michelle Gellar, de la serie televisiva Buffy, la cazavampiros.
En rigor, el argumento se basa en el tercero de los cuatro films previos rodados en japonés por Shimuzu, y mantiene el estilo narrativo, pleno de sustos y saltos temporales. Esta adaptación sigue la moda, iniciada a comienzos del siglo XXI, de versionar para el mercado estadounidense filmes orientales exitosos dedicados al terror adolescente, tal como La llamada.