
Jueves 9 de marzo de 2006
Tras la sorpresa inicial generada por el plan energético boliviano -presentado por el ministro de Hidrocarburos de ese país, Andrés Soliz-, el cual incluye la posibilidad de vender termoelectricidad a Chile. Ayer, el canciller Ignacio Walker, puso paños fríos a la iniciativa del país limítrofe y aclaró que la posible transacción energética no puede convertirse en "una moneda de cambio" para una eventual salida al mar de esa nación, toda vez que el proceso de integración se superpone a ese campo.
A través de un decreto promulgado el lunes, el Gobierno boliviano tiene contemplado la construcción de dos gasoductos internos (1.300 millones de dólares). El plan incluye el levantamiento en Uyuni, cerca de la frontera con Chile, de una planta de generación de electricidad.
Si bien Chile aún no tiene una matriz energética diversificada, el ministro Walker fue claro. "Aquí no hay monedas de cambio, no es un tema de monedas de cambio. Lo que sí queremos es avanzar a la más plena integración con Bolivia y con la región", dijo.
Las palabras del canciller, responden a versiones de prensa de ese país que anticipan que en el marco de la visita de Evo Morales a la asunción de mando de Michelle Bachelet el próximo sábado, el Mandatario boliviano ofrecerá gas para la generación eléctrica en el norte de Chile -lugar donde se concentra una gran demanda de energía por parte de la minería local- pero siempre supeditado a la reivindicación marítima de la nación vecina.
El ministro Walker -que deja su cargo en dos días más- agregó que el Presidente Ricardo Lagos planteó "una Comunidad Sudamericana de Naciones sobre la base de la integración en infraestructura, energía, libre comercio y mecanismos de consulta y concertación política; y a eso estamos invitados nosotros, Bolivia y muchos otros amigos".
Junto a ello, dijo que su Gobierno quiere hacer sentir como en su casa a Morales cuando arribe a Santiago el viernes, debido al carácter histórico de su visita, la primera de un jefe de Estado boliviano a Chile en varias décadas.
En este escenario, Walker -que será reemplazado por Alejandro Foxley en esa cartera- destacó que se abre una etapa muy auspiciosa con Bolivia en la medida en que existe un Presidente con una gran legitimidad democrática y que ha expresado la opinión mayoritaria del pueblo boliviano. "Eso obviamente crea una interlocución, desde el punto de vista de Chile, muy provechosa", añadió.
El secretario de Estado, luego de la ceremonia de bendición del nuevo domicilio de la Cancillería, en el ex Hotel Carrera, también se mostró satisfecho por el acuerdo arancelario que ayer firmó Chile con India (ver página 23).