“EL PRINCIPITO” CUMPLE 60 AÑOS
Francia celebra el aniversario de la obra de Saint Exupéry con ópera, teatro, ediciones y dibujos inéditos del autor, mientras Paul Auster confiesa su admiración por el escritor. En Chile, una obra de teatro, Blanca Lewin y una integrante de Mazapán hablan de su vigencia.
La Nación /La Vanguardia
El clásico libro escrito por Antoine de Saint Exupéry ha inspirado a miles de niños y adultos que han encontrado en sus páginas imaginación desbordante, metáforas alucinantes y ansias de libertad.
En Chile son bastantes los personajes que en algún momento de sus vidas se han vinculado con el libro. En octubre de 2001, el periodista y escritor León Pascal, publicó en www.primeralinea.cl un breve cuento titulado “El Princi-pitos”. Retrató (o autorretrato) de un adicto a la marihuana, quien tras conseguir el éxito, recae en la droga con consecuencias drásticas: el suicidio. Alejado ahora de esos tópicos, el otrora Volo Kalamaky recuerda: “El Principito me marcó incluso antes que Papelucho. Recuerdo que me lo dio mi abuela y consiguió abrir la semilla del gusto por la escritura”. Otra que tiene al personaje en el corazón y la solapa, es la actriz y conductora de radio y TV, Blanca Lewin, quien guarda “bonitos recuerdos de ese libro. Los sueños que uno tiene cuando es niño, la idealización del mundo, el amor, el compañerismo, los valores del humanismo. Tenía como diez años cuando lo leí por primera vez. Hoy ando con una chapita de ‘El Principito’ que me regaló un amigo”.
La música es un terreno fértil donde los sueños del escritor francés han germinado fuerte. Baste recordar que el argentino Gustavo Cerati evocó al personaje en su obra “Once episodios sinfónicos” (2001). Ahí el ex Soda Stereo aparece con el traje característico de aquel niño soñador.
En música también, Michelle Salazar, la creativa del grupo Mazapán, dice que “‘El Principito’ posee una magia que cautiva a grandes y a chicos. En eso creo que se parece a nuestras canciones. Son temáticas infantiles que rememoran los primeros años de un adulto. “El Principito” no tiene edad. Es una obra universal”.
ILUMINANDO PARÍS
Hoy en el Théâtre Michel, de París, la puesta en escena de Virgil Tanase inicia la celebración francesa de los sesenta años de “El Principito”. Tres días más tarde, en Karlsruhe, se repondrá “Der Kleine Prinz”, ópera de Nikolaus Schapfl basada
 Cerati, cuando presentó “Once Episodios sinfónicos”. |
en la obra. Y el apogeo llegará el próximo 6 de abril, cuando la Editorial Gallimard realizará cuatro publicaciones simultáneas. Pero si los cinco millones de copias de “El Principito” vendidas en Japón impresionan, los once millones de ejemplares de Francia convierten al Petit Prince en el mayor best seller de las letras galas.
¿SEGURO QUE SON 60?
Cosas de la guerra: escrito en francés, el libro salió primero en inglés, en 1943. Tres años más tarde, liberada Francia, Gallimard publica la versión original de la obra. El 6 de abril próximo, la editorial financiada por niños -del Principito a Harry Potter - celebrará los sesenta años de la historia del Principito, el aviador y la rosa, sin olvidar el zorro y el cordero, con cuatro publicaciones simultáneas. La más importante, un libro de arte con acuarelas, pasteles, plumas y lápiz de Saint Exupéry. En total, más de quinientas ilustraciones, la mitad de ellas inéditas.
AUSTER Y LA FLOR
En un especial de la revista mensual “Lire” el escritor Paul Auster revela que “El Principito”, en el programa de los alumnos de secundaria que aprenden francés, fue su “primer libro en una lengua distinta de la mía, en 1963”. El experto en Nueva York recuerda que “Central Park South 240 es un edificio raro y desgraciado, en el ángulo que domina Columbus Circle. Fue terminado en 1941 y los primeros habitantes llegaron justo antes de Pearl Harbor. No sé cuándo se instaló Saint Exupéry, pero sí sé que fue uno de los primeros habitantes. Por una de esas casualidades que nada significan, mi madre llegó al mismo tiempo, a sus dieciséis años, con sus padres y su hermana. Y allí vivió cinco años, hasta su boda con mi padre. Me emociona pensar que fue vecina del Saint Exupéry que escribía ‘El Principito’. Por entonces, además, se enamoró de un aviador, luego desaparecido, como Saint Exupéry”.