Finalmente todas las mujeres chilenas tendrán acceso a la píldora del día después.
La ministra de Salud, María Soledad Barría, informó ayer que la pastilla estará disponible en el sistema público para todas las personas que lo requieran.
“La píldora esta planteada en el plan de Gobierno y esto no es nuevo. El tema es mejorar el acceso equitativo a un anticonceptivo de emergencia, junto con consejerías, educación sexual, etc”, aseguró.
La secretaria de Estado ahondó en los problemas sociales que viven miles de adolescentes en el país. “Seis comunas consumen actualmente el 20% de las cajas de anticonceptivos. Eso es inequidad”, afirmó.
Aunque todavía no está clara la fecha en que comenzará a regir esta medida, Barría precisó que una vez que se cumplan los 100 días del gobierno de Michelle Bachelet, se decidirá cómo y dónde se entregarán las pastillas.
Respecto de las quejas de algunos sectores conservadores que siempre se han opuesto a la entrega del medicamento, destacó que “éste no es un tema valórico. La píldora no es abortiva y ya se vende en las farmacias”.
El anuncio sorprendió al sector e incluso a La Moneda. Luego de que la ministra de Salud comentara el tema a un vespertino, el secretario general de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, llamó a Barría para coordinarse sobre quien aclararía el tema, hecho que se concretó por la tarde en una rueda de prensa.
De esta manera, el gobierno de Michelle Bachelet se hace cargo de un tema que ha generado casi cinco años de batallas judiciales y que le costó incluso el cargo al subsecretario de Salud Antonio Infante, por adelantarse en anunciar la ampliación de los beneficios.
Según fuentes del Ministerio de Salud, esto viene a confirmar que la intención de distribuir la píldora a todas las mujeres siempre estuvo en mente, pero que por la presión de algunos sectores más conservadores, se decidió congelar la idea.
Esto explicaría además por qué las autoridades optaran por comprar 35 mil dosis del fármaco si sólo era para las mujeres abusadas sexualmente, cuando en la práctica se han entregado menos de mil pastillas y se estima que las violaciones no superan los 4 mil casos al año.
Hay que recordar que el laboratorio Grunenthal decidió hace unos días retirar el medicamento del mercado nacional, e incluso pidió oficialmente al Instituto de Salud Pública (ISP) cancelar el registro sanitario de éste.
La decisión se tomó debido a las bajas ventas que registra la píldora pese a que la Corte Suprema rechazó en noviembre pasado el recurso de casación presentado por la Agrupación de Estudiantes Secundarios y Universitarios (AGES), y apoyó la resolución dictada por la Corte de Apelaciones en diciembre del año pasado que dio luz verde a la venta de la pastilla.
Reacciones
La noticia fue aplaudida de inmediato por parlamentarios y organizaciones sociales.
Para la diputada PPD, María Antonieta Saa, la entrega de la pastilla sin restricción le hace bien al país y hace justicia con las mujeres de menos recursos que tienen derecho a acceder al medicamento.
“Las mujeres deben tener acceso al libre albedrío ya que esta comprobado que la píldora no es abortiva y que sólo es un anticonceptivo de emergencia”, afirmó.
Similar fue la opinión del diputado PS, Fulvio Rossi, quien dijo que esto es una muy buena señal de que “estamos frente a un gobierno progresista y ciudadano, que sabe escuchar a la gente al democratizar el uso de la píldora”.
Ante la posibilidad de que algunos alcaldes -especialmente los de oposición- se nieguen a distribuir el producto, el parlamentario fue enfático en señalar que “la autoridad sanitaria es la que fija las políticas de salud pública para prevenir embarazos no deseados y los abortos clandestinos, por lo que todos tendrán de cumplirlos”.
El senador PPD, Guido Girardi, coincide en que universalizar la entrega del fármaco no es más que cumplir las recomendaciones de entrega la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que no es abortiva. “Lamentablemente hay visiones conservadoras y pacatas en nuestro país que quisieron imponer su visión durante el gobierno pasado. Pero lo cierto es que cada persona debe decidir si usarla o no si su anticonceptivo tradicional falla”, agregó.
Para la coordinadora metropolitana del Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, Rosa Yáñez, es fundamental que la medida se aplique lo antes posible ya que “sabemos que incluso actualmente es muy difícil encontrar una píldora ya sea en un servicio de urgencia o en las farmacias”.
A su vez, la socióloga del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Marcela Ferrer, quien participó en el Observatorio de Equidad de Género en Salud donde también formó parte del equipo técnico la ministra Barría, recordó que el documento recomendaba la ampliación del beneficio para todas las chilenas.
Sin embargo, al especialista advirtió que lo importante es que la iniciativa se cumpla en forma rápida y a tiempo. “No sacamos nada con que se entregue a todos la píldora si no se hace durante las primeras 48 horas y en forma expedita. De todas maneras es una buena señal y marca la diferencia entre un ministro y otro, pero especialmente marca la orientación valórica para los demás temas”.