El ministro en visita Alejandro Madrid, que sustancia el proceso por la muerte del químico de la DINA, Eugenio Berríos, sometió a proceso ayer al brigadier (R) Manuel Provis Carrasco, por el delito de asociación ilícita para el secuestro.
Por Jorge Molina
La decisión del magistrado se basa en que Manuel Provis, en octubre de 1991 era el jefe del entonces Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE). En esta calidad mantuvo a Berríos en las dependencias de ese cuartel donde se coordinó su salida de Chile acompañado de agentes de la unidad especial de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE). La salida fue planeada vía Punta Arenas hacía Argentina y con destino final Uruguay.
Provis suma un nuevo auto de procesamiento al ya dictado por el ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Claudio Pavez, quien lo tiene encausado también por asociación ilícita, pero en la causa que investiga el homicidio de coronel Gerardo Huber Olivares.
Con la decisión de Madrid, Provis, acumula una nueva orden de detención en su contra, ya que el procesamiento por el caso Huber lo mantiene detenido en el Batallón de Policía Militar de Peñalolén.
Luego de esta decisión es altamente probable que en el curso del mes de abril, el ministro Madrid, de cuenta el procesamiento de miembros de la justicia militar de la época.
Caso Berríos
Berríos, ex agente de la DINA, trabajó en el desarrollo del letal gas sarín y estudió diversos métodos para asesinar a opositores al régimen militar. Fue sacado del país en 1991 para evitar que declarara en el juicio por el homicidio del ex canciller Orlando Letelier, ocurrido en Washington en 1976.
Al llegar al Uruguay, permaneció oculto primero en un apartamento en Montevideo y luego trasladado a una casa de playa en el balneario de Parque del Plata, 44 kilómetros al este de la capital, en lo que pareció ser una operación del Plan Cóndor realizada después que el país había recuperado la institucionalización, tras la dictadura que gobernó entre 1973 y 1985.
Al parecer el químico no soportó esta situación y se escapó de la vivienda donde estaba alojado, vigilado por militares uruguayos, y fue visto por última vez con vida en noviembre de 1992, cuando denunció ante un puesto policial de Parque del Plata que estaba secuestrado en ese balneario y temía por su vida.
La policía, empero, devolvió al químico a sus captores, quienes lo llevaron con rumbo desconocido.