
Lunes 3 de abril de 2006
Autoridades sanitarias y medioambientales de la Octava Región levantaron una investigación sumaria tras detectar la presencia de mercurio en tierras que correspondían a una ex planta de cloro al interior de la celulosa Laja, de propiedad de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC).
Las fiscalizaciones se realizaron en febrero pasado a raíz de denuncias efectuadas por particulares y el seguimiento del proyecto Profal IV, que consiste en la renovación de tecnología y cambio de equipos de la planta de celulosa Laja.
Es por ello que las autoridades enviaron muestras a dos laboratorios a fin de determinar los efectos del material y ordenar el respectivo plan de saneamiento de los terrenos.
"Es indesmentible la presencia del mercurio, lo que sí se necesita -técnica y científicamente hablando- son los porcentajes o las cantidades, en términos de cuánto mercurio hay por metro cúbico. De acuerdo al reglamento de residuos peligrosos es necesario tener ese dato", manifestó el director regional de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), Bolívar Ruiz.
Los restos de mercurio se deben a una planta de producción de cloro elemental para el blanqueamiento de la celulosa y que se abandonó en 1992, "de manera que estamos en presencia claramente de lo que se denomina un pasivo ambiental", dijo la autoridad.
Según se precisó, la presencia del elemento se encuentra confinada en un área de unos 80 metros de largo por dos metros y medio de ancho, "a los pies de un cerro que está sujeto por construcciones de concreto de las nuevas instalaciones de la planta".
Ruiz agregó que las calicatas (hoyos) determinaron que existe una capa de arcilla a cuatro metros de profundidad, lo que hace un efecto impermeabilizador y "por lo tanto, a una primera vista -pues estamos esperando los resultados de los laboratorios-, la autoridad supone que la presencia de mercurio está bastante acotada en términos geográficos".
En tanto, el asesor del Departamento de Acción Sanitaria de la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud, Hugo Rojas, llamó a la población a no alarmarse, pues se trata de porcentajes del material que quedaron a raíz del antiguo proceso y que con los análisis se pretende determinar si estas concentraciones traspasaron las napas subterráneas.
"Lo que queremos ver es si este mercurio que está a nivel de suelo, traspasó las napas subterráneas y estas fueron contaminadas, pues estamos hablando de agua que corre bajo subsuelo y saber si éstas fueron afectadas y pueden llegar a otros cursos de agua más importantes", argumentó.
Dependiendo de los resultados que arrojen las muestras de agua y tierra, la empresa se expone a sanciones que van desde una amonestación, multas de dinero que llegarían a los 33 millones de pesos, o la prohibición del funcionamiento.