PUBLICAN “SUEÑOS ENLATADOS” SOBRE EL GRAFFITI URBANO
Atraviesa todas las clases sociales y la ciudad. El hip hop es la cultura madre y un tarro de spray su arma. Gricelda Figueroa Irarrázabal edita el más completo libro sobre el tema.
Si Miguel Ángel pintó la Capilla Sixtina por encargo del Papa Julio II, por qué el graffitero “Alme”, de Peñalolén, no podría pintar los muros de una antigua casona de Santiago por puro gusto.
“Lo que hago es cambiar lo que tradicionalmente se podría conocer como arte, que sería un lienzo pintado, por el muro. Pero un lienzo pintado no necesariamente es arte tampoco, o de repente lo es pa´l autor y pa´ mí no”, afirma el testimonio de este graffitero, como el de tantos otros, que aparece en el libro “Sueños enlatados” (Editorial Cuarto Propio), de Gricelda Figueroa Irarrázabal (42), que acaba de llegar a las librerías locales.
Su autora, doctora en Estudios Americanos y con un amplio currículo académico, que actualmente está centrado en el tema de las culturas juveniles, realiza en “Sueños enlatados” un amplio recorrido por el graffiti hip hop de la capital chilena. Desde sus orígenes en Estados Unidos a inicios de la década del ‘70 hasta el Glosario de graffiti Hip hop (ver recuadro).
“Con Gricelda nos juntamos en la esquina de las calles Tucapel Jiménez y Moneda. Un graffiti ocupa toda la fachada de la casona de la esquina. Nos saludamos e inmediatamente cuenta “este mural tiene aproximadamente tres años y lo hicieron ‘Grin’ y ‘Zekis’, miembros del grupo DVE (“De la Vieja Escuela”), se demoraron un mes y se lo encargó la División de Organizaciones Sociales, dueños de este edificio, los que además les pagaron”.
DE POMPEYA A JAMAICA
-¿Cuánto tiempo trabajaste en el libro?
-Fue mi trabajo de tesis doctoral y trabajé con los jóvenes graffiteros alrededor de cuatro años. De hecho “Alme”, va a presentar el libro en el Centro Cultural de España el 26 de abril.
-¿Por qué la cultura hip hop está asociada al graffiti?
-El hip hop es la cultura madre, y tiene cuatro manifestaciones: el break dancing, que es el baile, el rap, la creación de letras musicales a través de la voz, el MC-ing o maestro de ceremonia, el que anima las fiestas y el graffitero o graffiti. El origen más remoto está en Jamaica, pero existen antecedentes desde Pompeya.
-¿Por qué sus códigos son hermético, parece un lenguaje de tribu?
-Lo suyo es un enigma y la idea es que el otro lo descubra, con tiempo, que no sea tan fácil. A pesar de que el mensaje es muy diverso. Podemos encontrar graffiteros en La Legua, que tienen una orientación más política, pero yo planteo que todos los discursos de los graffiteros son políticos. Si hubiese que definir el graffiti chileno, se caracteriza por la diversidad, además de atravesar todas las clases sociales.
-¿Por qué gran parte de la ciudadanía hace la relación graffitero-delincuencia?
-Hay una diferencia entre el que sólo hace su firma (Tag) y el que realiza un dibujo y desea expresar un mensaje. Ahora la mayoría se cruza por la trasgresión, que es el contenido de lo que se desea expresar. Los graffiteros dicen muchas cosas que la sociedad no quiere oír. La calle es un espacio público, donde no deberían haber reglas. En Europa se intentó poner el graffiti en los museos, pero no funcionó, es contradictorio, el graffiti es de la calle. Los diputados en Chile quieren imponer una ley que sancione el graffiti como delito, son tipos de doble discurso, que no entienden el significado.