
Miércoles 12 de abril de 2006
L.N.A/J.M.S/A.CH.S.
La justicia norteamericana envió ayer un exhorto internacional a su par chilena con el fin de recabar documentos e información atinentes a la demanda que presentó la Fundación Allende de España en Nueva York en contra del Banco de Chile.
De acuerdo con fuentes de la Corte Suprema la carta rogatoria busca encontrar los vínculos entre la institución bancaria, Pinochet y ex albacea, el abogado Óscar Aitken.
Los antecedentes recabados por La Nación indican que la justicia norteamericana necesita saber, para seguir la tramitación de la acción legal, cuál era el vínculo comercial y financiero que Pinochet tuvo en las sucursales chilenas. De allí que es probable que uno de los documentos a solicitar sean las cartolas bancarias no sólo de Pinochet, sino también de su esposa, Lucía Hiriart y sus hijos, como también interrogatorios a diversas personas.
La Fundación Allende, presidida por Joan Garcés, acusa al Banco de Chile de haber contribuido a que el ex dictador escondiera millones de dólares de la acción de la justicia española, en momentos en que el magistrado Baltasar Garzón perseguía los bienes, en el marco de un proceso judicial por genocidio y alzamiento de bienes en 1998.
La acción legal está incoada en la Corte de Nueva York y dirigida en contra de Aitken y el ex gerente general del Banco de Chile en esa ciudad Hernán Donoso Lira. Los representantes de la entidad española son los abogados Stanley Liang y Samuel Buffone, los mismos que lograron ganar un juicio por 9 millones de dólares contra el Banco Riggs el año pasado.
Gastos domésticos
Esta semana se anexó al expediente un informe complementario al realizado por el Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la Policía de Investigaciones sobre los ingresos, egresos y movimientos bancarios que efectuó Mónica Ananías, ex secretaria privada de Pinochet, mientras estuvo bajo las órdenes del ex uniformado.
En el nuevo documento los detectives recogieron la declaración de Ananías respecto de la cuenta corriente Nº 8721175 abierta en 1997 en el Banco Boston, la que permaneció vigente hasta 2004.
Según la ex secretaria del ex uniformado, la cuenta del Boston a su nombre se abrió para pagar algunos gastos personales de Pinochet, por lo que todos los fondos depositados en su cuenta pertenecían finalmente a él, aseguró la mujer.
La fórmula era simple, Pinochet mantenía una cuenta en ese mismo banco desde la que ordenaba traspasar fondos hacia la de Ananías. La operación la realizaba la ejecutiva Marcela Blum, quien prestó declaración voluntariamente ante los detectives para aclarar su participación en los movimientos de dinero entre la secretaria y su jefe.
De acuerdo al testimonio que prestó Ananías, la única vez que usó esa cuenta de manera personal fue cuando pidió un préstamo al Banco Boston por 15 millones 574 mil pesos y Blum depositó la suma requerida. No obstante, precisó que apenas ingresados los fondos, ella misma los traspasó a su propia cuenta corriente.
La ejecutiva, por su parte, agregó que sólo trabajó en el Banco Boston entre 1997 y 1998, y que en esa época la entidad autorizó la apertura de la cuenta corriente a nombre de Ananías.
Durante ese período, Blum fue su ejecutiva de cuentas y -según declaró- recibió en varias oportunidades órdenes directas de Pinochet. En general, las instrucciones consistían en traspasar cantidades puntuales de dinero desde su cuenta a la de su secretaria.
Además, la ejecutiva del Boston agregó que el ex uniformado sólo explicó dichas transacciones diciendo que eran para cubrir "gastos domésticos". LN