RECIBIÓ DOCTORADO HONORIS CAUSA EN LA UNIVERSIDAD DE BRASILIA
“Los errores que puedan haberse cometido no justifican los horrores que hemos sufrido. Las violaciones del pasado no pertenecen solamente al ayer. La memoria de miles no admite un punto final”.
Un emotivo “nunca más” en materia de violaciones de las garantías individuales planteó ayer en Brasil la Presidenta Michelle Bachelet durante la ceremonia en que recibió un doctorado honoris causa por su “marcada resistencia a la dictadura en su país”, según la fundamentación de la distinción. “Nunca más, por ningún motivo, el Gobierno de Chile justificará una violación de los derechos humanos de las personas”, afirmó Bachelet en la ceremonia que se desarrolló en la Universidad de Brasilia y que fue la primera actividad de su visita de 24 horas a Brasil.
En este sentido, la Jefa de Estado subrayó que “nunca más, por ningún motivo, el Gobierno de Chile tendrá otra prioridad que no sean los ciudadanos. Así entiendo los derechos humanos, así entiendo yo la política ciudadana”.
De esta forma, la Mandataria realizó su propio compromiso con el “nunca más”, marcado por su historia personal y también la del país. Es que Bachelet no sólo estuvo detenida y debió salir del país, sino que además vivió de cerca el drama de las violaciones de los derechos humanos: su padre, el general de la FACH Alberto Bachelet, falleció en 1974 en la Cárcel Pública de un paro cardíaco, producto de las múltiples torturas a que fue sometido.
De hecho, su historia personal fue recordada por el Presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, quien anteayer señaló que Bachelet es una “mujer emblemática”, cuyo “pasado de dolor y muerte lo convirtió en un presente de reencuentro”.
El reconocimiento universitario fue dedicado por Bachelet a todos los chilenos, ya que “la defensa de los derechos humanos es patrimonio de toda la sociedad”.
En su discurso, ante unas 600 personas, Bachelet destacó que si bien “durante décadas hubo una profunda división entre los chilenos”, la población supo construir un nuevo país “desde sus dolores y tragedias” y expresó que “como sociedad hemos crecido, hoy no justificamos explicaciones ni dobleces en materia de violación de los derechos humanos”.
“Los errores que puedan haberse cometido no justifican los horrores que hemos sufrido. Las violaciones del pasado no pertenecen solamente al ayer. La memoria de miles no admite un punto final”, agregó.
De ahí que ratificara su decisión de “revisar la historia” sin “ánimos de revancha” y aseguró que asumirá como “un deber de Gobierno la defensa de los derechos humanos”, el esclarecimiento de “toda la verdad” y la necesidad de “establecer el paradero de los detenidos desaparecidos”.
En esta línea, explicó que durante su administración la educación en materia de derechos humanos será una prioridad, así como la ratificación de los tratados internacionales de DDHH que aún no son ratificados por Chile, tales como el estatuto que crea la Corte Penal Internacional y el Protocolo de la Convención de la ONU contra la Tortura. LN