
Domingo 16 de abril de 2006
Patricia cree en Dios, por supuesto que a su manera, después de haber pasado por un colegio de monjas que le entregó "La mala educación", como el título de la película de Almodóvar. Allí se aprendió las canciones de la misa, le ponía gladiolos a la Virgen y fue tildada de "líder negativo". Su relación con la religión viene a cuento con el estreno de "La sagrada familia", una película que abandona todo intento de moralina para indagar en la religiosidad. Para ella es una exploración que alude a su vida. La actriz tiene fe en que el oscurantismo se va a terminar, y contemplativa, lanza una especie de vaticinio espiritual para tranquilidad de todos. "Hay una convergencia planetaria, para los que somos más honestos, todo está cayendo por su propio peso".
-¿ Cómo fue la propuesta de Sebastián Campos para participar en "La sagrada familia?
- Al "Seba" lo conocí en Valdivia hace tres años. Hicimos un paseo, conversamos de cine y sobre nuestros gustos. A partir de eso, surgió algo. Después nos juntamos, me contó la historia de la película, y encontré que no podía no ser vista. Nunca pensé que podría fracasar.
-¿Cómo fue rodar toda la película en tres días, sin guión?
-Esta experiencia me ha hecho sentir que estoy en el bando al que pertenezco, el de la libertad creativa, de la autonomía, y de la individualidad. Es una película muy real, una revisión de conductas inapropiadas en la sociedad.
-¿Cuánto de tu personalidad, tiene el personaje (Sofía)?
- El personaje tiene todo de mí, seguramente desde donde emergen cosas como el dolor, las heridas, las falencias, o el abandono. Pero separar roles es algo muy antiguo, tiene que ver con mi escuela de teatro. Uso mi experiencia, el cuerpo, la organicidad, el mundo metafísico. Todo eso que se niega constantemente en el que hacer televisivo.
-¿La Semana Santa chilena ya no será la misma después de la película?
-Obvio que no respecto de los ritos que estamos a acostumbrados a recrear. ¿Crees en Dios? ¿No crees en Dios? ¿Te importa un huevo? Ya era hora, con libertad y con la inteligencia de tener una Presidenta, hablamos de una sociedad preparada para esta película.
-¿Crees en Dios?
-Creo en Dios, obviamente Creo que, Jesucristo era un hombre... (Imita su papel en la película y se ríe). Creo en Dios y en la labor de los seres humanos para deshacerse de este molde de creencias. No creo en los castigos, y lo digo con conocimiento de causa. Ponerle gladiolos a la Virgen era parte de mi vida. Me sé todas las oraciones, al revés y al derecho.-¿Te desencantaste en el colegio de monjas?
-Agradezco enormemente esa experiencia, haber pasado por ese molde. Ahora que he ido creciendo me doy cuenta de por qué me sentía incómoda. Esa educación tan estructurada no permite espíritus libres. Me pusieron "líder negativa", y es fuerte que te digan eso con siete años, y delante de las compañeritas. Sentí mucha rabia, pero estoy reconciliada con mi propia idea de Dios.
Sexo y abstinencia
-En el filme hay un diálogo de Néstor Cantillana en que critica a su padre por ser un "hombre fuerte" que fuma Marlboro y le gusta el éxito. Tú alguna vez buscaste ese tipo de hombre. ¿Qué te seduce hoy?
- Me provoca fascinación quienes hagan el trabajo de descubrirse realmente, quienes toman las armas para no dejarse moldear. Eso no pasa por la excelencia intelectual, sino por alguien que se haga cargo de lo que quiere. Esta imagen del hombre proveedor es un molde antiguo como...
-¿Conservador, Opus dei?
-Me llama mucho la atención ese tipo de mujeres. No sé no como no han terminado todas con crisis de pánico pero capaz que crean que esa es su propia libertad. Ahora, si dicen, "soy libre teniendo veinte hijos", fantástico, te lo aplaudo. Pero es algo que no me identifica mucho
-¿Qué pasa con tu abstinencia de hombres?
-Sólo puedo responder con metáforas, no me interesa hablar de mi vida, ni de cotidianeidad. Sólo puedo decir que la abstinencia es algo muy bonito.
-Alguna vez mencionaste que te sentiste atrapada en tu cuerpo, ¿tienes rollos con tu simbolismo sexy?
-En un momento de mi vida probé el molde del éxito como gloria y en ese camino me sentí transgredida. Es una gran negación tildar a alguien de símbolo sexual. Esta situación la vi, me cargó, y me fui de ahí. Dije ok, gracias, hasta luego, no iba por ahí la cosa.
-Te autoexiliaste de las teleseries un tiempo, ¿cuáles son los elementos nocivos de la televisión?
-Es que las teleseries ignoran la realidad, lo que me interesa contar. Tienen la función de entretener y no de mostrar la esencia. Trabajar en televisión es negar. Mi trabajo como actriz dentro de esta negación ha sido aportar un poco de mi furia. Hay que entretener y está bien, pero es ser el "actor bufón", no la creadora poderosa.
-Cuándo se dice que "Fuga", la película de Pablo Larraín, tuvo cobertura por su apellido, ¿piensas lo mismo?
-Es un muy buen trabajo de producción. Para eso esto es el cine, se produce rostros, espectadores. Para plantear la película buena, o mala, para que se vea, pero eso es todo.
-¿Qué opinión tienes de los "condoros" en los premios Altazor?
-Encuentro que de a poco se están cayendo las máscaras. Sé que hay buena voluntad pero los reconocimientos artísticos, ¿son reales?, ¿qué estamos premiando? Ese nivel de errores imperdonables tiene que ver con la ignorancia en la que sigue todo ese circuito. Ensaya, lee antes la tarjetita, ve las películas. Como animadora me daría esa pega. Las cosas están cayendo por su propio peso, porque creo que hay una convergencia planetaria para apoyar a los que tratamos de ser un poquitito más honestos.
-Eres seguidora de las técnicas Ishas. ¿Qué significa esto en tu vida?
-Somos, en esencia, espirituales. Necesitaba un poco más de este conocimiento para completarme porque el conocimiento del espíritu que me brindó el catolicismo no tenía mucho que ver conmigo, no me reconocía con la imagen de la virgen a los pies de la cruz de Cristo, aunque la alabara en las canciones de misa diaria. Me he dedicado a leer las técnicas ishas, que es el conocimiento de la conciencia humana. Leí a Osho, hice yoga, incluso me interesa mucho la sabiduría maya. Dicen que si nos conectáramos con la forma de cuantificar el tiempo que se rige por las fases lunares, y no con el calendario gregoriano, cesarían las guerras y descubriríamos quiénes somos.
-¿Pero por qué tanta búsqueda mística?
-Es obvio, porque somos esencialmente espirituales, espíritus con cabeza, y no me quiero quedar en la ignorancia.
-¿Qué pasa con tu misticismo cuando un titular dice "Patricia López golpea a un gráfico"?
-¿Te refieres a cuando le saqué la mierda a un gráfico picante? Me da absolutamente lo mismo, lo encuentro divertido. Esa ocasión estaba calva, y me sentí desprovista. Fui a ver una película al Festival de Viña del Mar y este imbécil me siguió y luego me piropeó. En medio de la película, siguió molestándome y pensé ¿me violentas de esa forma porque tienes ese lente más grande que tu pene? Le dije que me dejara tranquila y siguió; ahí me paré, salté las butacas y le tiré el programa de las películas en la cara y le dije "Déjate de hueviarme, concha de tu madre". Son impulsos a los que no puedo renunciar, y me da lo mismo si soy famosa o no. Creo que hubo un diario local que me trató pésimo.
-Sí, "La Estrella", de Valparaíso.
-Sí, esa rotería y bueno, sorry, soy un líder negativo, ¿y qué? Me da lo mismo.
-Y con la meditación y todo, ¿lo harías de nuevo?
-Hay gente que me preguntó ¿tanta meditación no te ha servido? ¿para qué tanto trabajo espiritual? Para eso mismo, contesté. Para saber quien realmente soy y admitir la cuota de violencia que hay dentro de mí. ¿Debiera dejarme transgredir por un gallo tan picante? Con esa típica educación sexual deplorable y frente al enigma que representamos para ellos. Como a mí nunca me han proveído de nada, me siento más macho.
-En la película tomas éxtasis, una droga química de moda. ¿La conocías?
-Para mí está legitimizado el derecho a explorar. Los espacios alterados de conciencia pueden ser espacios para descubrir grandes verdades de la realidad que está escondida detrás de la materia. Creo en la facultad de cada uno para encontrarse. Las plantas, los hongos, la cocaína, el opio, el éxtasis, la marihuana, para eso están. No admitirlo es un acto más de ignorancia.
-En el plano terrenal, ¿estás contenta en "Cómplices"?
-Divertido, es mi trabajo, me interesa mucho trabajar en colectivo. En vivir la diferencia me encuentro, me conozco, me comparo, me reafirmo, me cuestiono. Ahora me tocó trabajar con Blanca Lewin, Álvaro Morales, Álvaro Espinoza, y con una niñita preciosa que se llama Blanca. A veces siento que soy una persona muy rígida, son los rezagos que me quedan de "La mala educación". Si estuviera siempre en mi lado B, me volvería loca. LND