"El código Da Vinci" se vio envuelto hoy en una nueva batalla legal en el Reino Unido, que enfrenta en esta ocasión a las dos mayores discográficas del mundo, Universal Music y Sony BMG Entertainment, en relación con la banda sonora original de la película.
La discográfica Universal Music, que tiene los derechos de la música oficial del filme, presentó hoy un requerimiento legal ante el Tribunal Superior Justicia del Reino Unido para impedir la distribución en territorio británico por parte de su rival de un disco titulado "Música inspirada por Da Vinci".
Según los abogados de Universal, Sony está intentando "hacer pasar" ese disco por la banda sonora original de la película "El código Da Vinci", que llega ahora a las pantallas de todo el mundo.
Ambas discográficas pusieron a la venta en el Reino Unido sus álbumes el pasado 15 de mayo.
Universal, que espera vender 400 mil copias de la banda sonora original, alega que Sony está usando imágenes relacionadas con el libro y la película, protagonizada por Tom Hanks, para confundir a los consumidores.
Sony, por su parte, insiste en que simplemente está aprovechando una oportunidad de promoción y alega que los derechos de Universal están limitados a la banda sonora oficial de la película.
Los abogados de Universal señalaron que los títulos de algunos de los temas del disco "Música inspirada por Da Vinci", del compositor Jan Kisjes, no tienen ninguna relación con el artista renacentista, el supuesto inspirador del trabajo, sino que se refieren a la famosa novela de Dan Brown.
Se trata de "Eglise Saint Sulpice y Rosslyn Chapel", que es el nombre de dos de las iglesias que figuran como escenarios de la novela, y "La historia de Sarah", en relación con la supuesta hija de Jesús y María Magdalena, de acuerdo con el texto del libro de Brown.
Está previsto que el juez se pronuncie mañana sobre un eventual requerimiento legal temporal contra Sony, a la espera de un juicio que se celebrarían dentro de algunas semanas.
Se trata de la segunda vez que el libro de Dan Brown, que ha vendido cerca de cincuenta millones de ejemplares en todo el mundo, se convierte este año en el centro de una batalla legal en el Tribunal Superior de Justicia del Reino Unido.
El mes pasado, la editorial británica de la novela, Random House, fue absuelta de las acusaciones de plagio presentadas por dos escritores que aseguraban que Brown había copiado la idea central de "El código Da Vinci" de un libro que ellos habían escrito en 1982.