
Lunes 29 de mayo de 2006
Miles de personas que quedaron sin hogar ni víveres en la isla de Java luego del terremoto del sábado, que ya causó 5.136 muertos, temen ahora por el volcán Merapi, a unos 70 kilómetros del epicentro del sismo, que está dando signos de actividad creciente.
El gobierno de Indonesia informó hoy que ya son 5.136 los muertos y 2.155 los heridos por el terremoto, aunque fuentes de Unicef dijeron que los heridos son 20.000.
En Yogyakarta, la zona más afectada por el terremoto de 6,2 grados en la escala Richter, anoche cayó una lluvia intensa sobre las 130.000 personas que se quedaron sin hogar, muchas de los cuales acamparon en los alrededores de hospitales y mezquitas.
El sismo causó en Yogyakarta y en la vecina Bantul la destrucción de al menos 35.000 casas y edificios.
UNICEF anunció hoy que prevé establecer lo antes posible en Batul un centro de ayudas para niños.
Un portavoz del organismo, Damien Personnaz, explicó que el objetivo del centro es proveer a los niños de un lugar seguro donde estar, probablemente una gran tienda, y un sitio donde participar de actividades recreativas y recibir asistencia por la tensión y las secuelas post-terremoto.
Según estimaciones de la organización, el 40 por ciento de la gente que quedó sin hogar son niños, y el 15 por ciento de ellos tienen menos de 5 años.
Las ayudas internacionales comenzaron a llegar con lentitud, y continúa faltando agua potable, además de tiendas, subrayaron fuentes de los equipos de rescate.
"Tomen nota, no nos abandonen", imploró un hombre, Sartoyo, todavía desconcertado por lo que está ocurriendo.
"El problema, una vez que pase la emergencia, será la reconstrucción", dijo a ANSA Flavio Tommasi, del consulado italiano en Yogyakarta.
El vicepresidente Jusuf Kalla agregó que para la reconstrucción serán necesarios 107 millones de dólares, y al menos un año de trabajos.
El gobierno español envió hoy a Indonesia un avión con un cargamento de 10 toneladas de material de primera necesidad, por un valor cercano a 300.000 euros.
El vuelo especial llevó tiendas para acampar, cobertores, medicinas y alimentos para los niños.
También Francia anunció hoy que está lista para enviar un hospital de emergencia a Indonesia, así como equipos para la depuración del agua, declaró el ministro del Exterior francés, Philippe Douste-Blazy.
Por la tarde se reunieron en Ginebra representantes de las agencias de la ONU y de la Cruz Roja Internacional para organizar las ayudas, mientras que varios países y agencias humanitarias prometieron millones de dólares para reconstruir la zona afectada.
Por ejemplo, Japón prometió 10 millones de dólares en subvenciones, la Unión Europea (UE) 3,8 millones de dólares, Australia 2,2 millones de dólares, y China 2 millones.
Estados Unidos envío medio millón de dólares y prometió otras ayudas.
En el caso de Tailandia, que con Indonesia sufrió las consecuencias del maremoto del 26 de diciembre de 2004, ofreció hoy mil toneladas de arroz para los que quedaron sin hogar, y 100.000 dólares para la reconstrucción.
Al mismo tiempo, el volcán Merapi, situado a unos 70 kilómetros del epicentro del sismo, está dando signos de creciente actividad.
Esta mañana el volcán expulsó 78 masas nebulosas compuestas de gas incandescente considerado "muy destructivo", explicó Tri Yani, del organismo vulcanológico de la ciudad de Yogyakarta.
Según Bayu Pranata, también de la agencia de sismología, el terremoto del sábado pudo haber tenido como efecto el aumentar la masa de magma que se encuentra actualmente en el volcán.
Varios expertos coinciden en que el terremoto y la actividad del volcán son fenómenos vinculados estrechamente.