
Miércoles 31 de mayo de 2006
Aun cuando La Moneda intenta no intervenir en los problemas sectoriales, el éxito logrado por los estudiantes secundarios en la movilización por una reforma a la educación obligó al comité ministerial político a romper esta regla de oro y tomar las riendas del conflicto. Una muestra de ello es que, al cierre de esta edición y tras el cara a cara entre los estudiantes y el ministro de Educación, Martín Zilic, que se desarrolló en la Biblioteca Nacional, la troika se reunió con Zilic por segunda vez en el día para analizar los cursos de acción. También estuvo el director de Presupuesto, Alberto Arenas, responsable de poner los números a la oferta que el Ejecutivo está haciendo a los escolares.
Al término, el ministro portavoz, Ricardo Lagos Weber, habló de una jornada contradictoria, porque se reanudaron las conversaciones, pero igual hubo violencia callejera. En todo caso, Lagos Weber se declaró optimista sobre el derrotero de las conversaciones que se reinician al mediodía de hoy.
La determinación gubernamental se adoptó en la mañana de ayer tras las críticas opositoras tanto al mal manejo político del ministro Zilic como a la ausencia de la Presidenta Michelle Bachelet, quien -a juicio de la Alianza- no ha tenido un rol protagónico ante la movilización estudiantil. Por ello, el palacio de Gobierno fue ayer, desde temprano, sede de una secuencia de reuniones para delinear la estrategia e intentar frenar la escalada del conflicto y que ha incluido la adhesión al paro nacional de colegios particulares y universidades.
Al comité político extraordinario de la mañana se sumaron los encuentros que sostuvo el ministro del Interior, Andrés Zaldívar, con su homólogo de Educación y la subsecretaria de la cartera, Pilar Romaguera, y la cita del jefe de gabinete con senadores de la Alianza y la Concertación.
Tras éstos, La Moneda decidió minimizar las críticas al manejo que el Gobierno y en especial Zilic han tenido. De hecho, se instruyó al ministro de Educación asistir a la mesa de diálogo con los dirigentes de los estudiantes en la Biblioteca Nacional y se anunció que -desde ahora- el tema será llevado por el Gobierno central.
Es que los análisis de Palacio apuntaban a la necesidad de intervención del comité político ante la falta de manejo de Zilic y Romaguera. Mientras el primero llevaba seis años alejado de la política cuando fue designado ministro, la subsecretaria tiene claramente un perfil más académico y técnico y por tanto no cuenta con la muñeca política necesaria para hacer frente al problema (en el PS, por ejemplo, no la reconocen como representante de la colectividad).
De ahí también que ayer llamara la atención que Zilic asistiera a la mesa negociadora luego que el proceso de conversaciones estaba siendo encabezado por la subsecretaria Romaguera. Esta decisión de Palacio fue explicada por el ministro Zaldívar, quien señaló que si bien -en principio- se estimó que "el ministro no sea la primera piedra de toque en una negociación, siempre lo hace la subsecretaría como norma general", se accedió a la petición estudiantil del lunes, que Zilic negociara, pues "no hay problemas con que Zilic se siente en la mesa".
El jefe de gabinete agregó que fue el propio titular de Educación quien "tomó la decisión sobre cómo hacer las cosas y con el respaldo de todos nosotros", pero que frente a la petición de los estudiantes -dijo Zaldívar- "creímos que era conveniente que él volviera a presenciar las negociaciones", que -de todas formas- seguirán siendo conducidas por la subsecretaria Romaguera.
Asimismo, Zilic afirmó que "he demostrado claramente en mi vida que tengo poder de negociación y que sé negociar. Éste no es el primer conflicto en el que estoy, ni va a ser seguramente el último en el que esté en mi vida; por lo tanto, tengo claridad en cómo se negocia".
Comité ministerial
Más allá de la discusión sobre la capacidad negociadora de Zilic y Romaguera, lo cierto es que existirá un permanente monitoreo del comité político. De hecho, Zaldívar afirmó que esta instancia "va tomando las decisiones que corresponden al conjunto del Gobierno, para eso está el comité político de ministros, para eso a mí me corresponde, como ministro del Interior, tomar decisiones".
Incluso, el comité político jugará un rol clave en la negociación, ya que -precisó- "efectivamente vamos a tener que ver dónde se radica esa negociación, porque tenemos que ver qué legislación tenemos que llevar al Parlamento". Asimismo, el ministro descartó que exista una crisis dentro del Ejecutivo por la movilización estudiantil: "No hay crisis, hay un problema, una crisis es algo más grave, pero esto no es una crisis".
"No me preocupan los errores, me interesa que los problemas se solucionen, y creo que el tema importante es que repuesta la mesa de diálogo, ojalá los estudiantes sientan que han cumplido una tarea en cuanto a que han hecho reflexionar al país, al Gobierno, a la oposición, a todos, y ojalá que en los próximos días se retorne a la normalidad y estemos estudiando los temas, especialmente los de orden legislativo", afirmó.
A renglón seguido, restó importancia al hecho de que la Presidenta no haya estado en la primera línea visible del conflicto, señalando que "no tiene por qué estar la Presidenta en el debate, para eso están sus ministros. Eso siempre va a ser así".
En todo caso, agregó que Zilic cuenta con el respaldo presidencial, pues "un ministro cualquiera está en el cargo mientras cuenta con la confianza de la Presidenta de la República". LN