
Viernes 2 de junio de 2006
Un parapente con motor evitó ser detectado por el radar y llegó a un centenar de metros de la central nuclear de Flamanville, La Mancha, norte de Francia, volando a menos de diez metros de altura.
Un miembro de Greenpeace comandaba el ultraliviano que lanzó a tierra un gran cartel de la organización ambientalista.
"Esta acción tiende a demostrar -dijo un portavoz de Greenpeace France, Yannick Rousellet- que el espacio aéreo está insuficientemente protegido y que la central es muy vulnerable. Contrariamente a lo que afirman las autoridades, nadie tiene tiempo de reaccionar si alguien quiere atacar la central desde el cielo".
El episodio fue confirmado por EDf, organismo eléctrico francés, que minimizó ciertos aspectos del episodio.
Entre otras cosas, se desmintió que el ultraliviano haya sobrevolado la central y que haya ingresado en el área protegida las 24 horas por patrullas de gendarmes y personal de seguridad.
En la hipótesis de un ataque terrorista el ultralivviano, advirtió la policía, habría sido abatido.
En Flamanville, debería instalarse en 2012 el primer reactor de tercera generación EPR en Francia.
El piloto desapareció, pero en el caso de ser identificado será denunciado por violación de zona de exclusión de vuelo. En cambio, se descubrió desde qué lugar partió, que no se encuentra lejos de la central francesa.