
Viernes 9 de junio de 2006
Las autoridades alemanas dejaron pocas posibilidades para capturar y, menos, juzgar en ese país a los jerarcas prófugos de la ex Colonia Dignidad. Lo anterior trascendió de los resultados del viaje que realizaron dos altos oficiales de la Policía de Investigaciones a Alemania.
Los magros resultados se dieron, pese a que fueron las mismas instancias germanas las que les cursaron una invitación para visitar sus dependencias en Europa y analizar "niveles de cooperación para ayudar a las investigaciones", según reveló una fuente.
La comitiva nacional estuvo integrada por el prefecto inspector Rafael Castillo, jefe nacional contra el Crimen Organizado y Asuntos Especiales, y Abel Lizama, jefe de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos. Esta unidad ha sido la encargada de realizar las diligencias tanto en Chile como en el extranjero para aclarar los delitos cometidos por Paul Schäfer y el resto de los dirigentes de la Villa Baviera.
El ministro de fuero Jorge Zepeda dictó un amplio procesamiento contra 18 personas, entre las que se cuentan a la cúpula de la colonia, así como agentes de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por asociación ilícita.
Entre estos, están Albert Schreiber y Hans Riesland, estrechos colaboradores de Schäfer que se fugaron del país antes de que el "tío permanente" fuera capturado en Argentina.
Los dos alemanes están en territorio germano y lo único en claro es que la policía de ese país, mediante la BKA, brigada especializada en la ubicación de prófugos de la justicia, los tiene localizados.
Castillo y Lizama sostuvieron encuentros con miembros de la policía alemana, en la cuidad de Wiesbaden; con representantes del departamento del Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo de tramitar los exhortos que envió la justicia chilena solicitando la extradición de los dos prófugos. También fueron recibidos por un fiscal de la ciudad de München, que ya tramita una de las extradiciones contra Schreiber.
Conclusiones
Las fuentes consultadas coinciden en que Alemania no extraditará a los dos colonos procesados en ausencia. Y esto no es por capricho sino que la tradición jurídica de ese país no contempla la extradición de ciudadanos alemanes que estando en territorio alemán sean requeridos en otros países.
Pero la máxima preocupación está en que "las autoridades no expresaron una salida para formalizar ante la justicia (en Alemania) a Schreiber y Riesland", contó una de las fuentes.
Una de las principales trabas que tendrían los germanos es la figura delictual que se debe usar para justificar la apertura de un proceso. Por esto, se plantearon los antecedentes que existen sobre delitos de connotación sexual contra menores, por los cuales hay condenas, y las violaciones de los derechos humanos tanto de chilenos como colonos alemanes. Pero las autoridades del país europeo sólo dieron atisbos en caso de que se configurara el delito de homicidio respecto de los dos prófugos. LN