De un total de 46 objeciones presentadas para impugnar el proyecto de la trasnacional Barrick Gold Corp, el organismo gubernamental sólo aceptó dos, que no influyen en la aprobación ambiental.
La Comisión Nacional del Medioambiente (Conama) dio el visto bueno definitivo al proyecto minero canadiense Pascua Lama, de Barrick Gold Corp., al acoger solamente dos de las 46 reclamaciones del polémico emprendimiento minero.
Como esta determinación es la última instancia administrativa establecida para este tipo de recursos, se deja a firme el proyecto aprobado en febrero pasado por la Corema de la Tercera Región, con más de 400 observaciones, entre ellas la prohibición a la Barrick de intervenir los glaciares Toro I, Toro II y Esperanza.
Según el director adjunto de Barrick en Chile, José Antonio Urrutia, la trasnacional “cumplirá con la normativa vigente y respetará plenamente la institucionalidad ambiental chilena, en particular las resoluciones de aprobación del proyecto”.
Pascua Lama, que inicialmente fue proyectado a tajo abierto y requería mover los tres glaciares, se ubica en el Valle del Huasco, considera la inversión de unos 1.500 millones de dólares para extraer en los siguientes 20 años 17,6 millones de onzas de oro, además de cobre y plata, con ganancias estimadas en unos 10.000 millones de dólares.
Una parte del proyecto se ubica en suelo argentino, cuyas autoridades deben pronunciarse si darán su aprobación ambiental a las faenas de la firma canadiense.
Opinan detractores
Los detractores de la iniciativa reaccionaron sin sorpresa ante la resolución de la Conama. Rodrigo Pizarro, director de Terram, calificó de esperable la resolución de la autoridad ambiental y adelantó que la sociedad civil estará atenta a los compromisos asumidos por la empresa.
“La aprobación del proyecto deja al descubierto, una vez más, las graves falencias que presenta la institucionalidad ambiental vigente en nuestro país, evidenciando un desbalance entre los intereses de las comunidades y los de las empresas”, recalcó.
El director de Terram adelantó que la ciudadanía estará atenta al cumplimiento cabal de las 400 medidas establecidas dentro de la Resolución de Calificación de Ambiental que autorizó el funcionamiento del emprendimiento. Para ello, solicitó establecer “desde la ciudadanía un comité de seguimiento, con participación de los habitantes del Valle del Huasco”.
Por su parte, Antonia Fortt, ingeniera ambiental de Oceanía, señaló que la aprobación definitiva al proyecto es un absurdo que no responde a ninguna lógica ambiental ni respeta la voluntad de la comunidad que habita en el valle del Huasco y subrayó que “las señales del gobierno y de la Concertación estuvieron desde un principio a favor de Barrick”.
A su turno, Marcel Claude, director ejecutivo de Oceana agregó por su parte que la administración Lagos “dejó en herencia” a Bachelet la aprobación de este proyecto, para no verse salpicado por los efectos de una decisión que seguramente sería impopular, “dado el rechazo que tiene Pascua Lama entre la ciudadanía”.
Claude explicó además que resulta sospechoso que esta aprobación se realice en medio de una semana altamente noticiosa, “cuando la atención pública está todavía puesta en el movimiento secundario o en el mundial de fútbol”.