Harriet, el animal más viejo del mundo, habría sido uno de las tres especies que el científico trajo de vuelta de su viaje a las Galápagos en 1835. Falleció ayer en un zoológico de Australia.
La tortuga Harriet, de 176 años de edad, el más longevo animal viviente conocido en el mundo, murió en el zoológico australiano donde residía desde hace dos décadas.
Harriet había nacido cuando la esclavitud todavía era legal en Gran Bretaña, fue adulta en los tiempos de la Guerra de Secesión norteamericana, y también cuando se inventaron la bicicleta y el alfabeto Morse.
Su fama era tal que se considera ayudó al naturalista británico Charles Darwin a formular su teoría de la evolución. De hecho, se cree que Harriet fue uno de los tres animales que el científico trajo de vuelta de su viaje a las Galápagos en 1835.
El zoológico australiano sobre la Sunshine Coast del estado de Queensland lloró su muerte, provocada por un ataque cardíaco agudo.
"Afortunadamente fue una enfermedad muy breve y no sufrió, falleció tranquilamente durante la noche", dijo John Hangar, el veterinario del zoológico.