
Jueves 13 de julio de 2006
Por Jorge Molina Sanhueza
El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) -dependiente del Banco Mundial- confirmó ayer como árbitro a Emanuelle Gaillard, en el marco del conflicto comercial que el Estado Chileno mantiene con los dueños del diario "Clarín", trascendió ayer en fuentes allegadas al litigio.
Gaillard había sido objetado por la parte chilena, argumentando que al ser socio del bufete de abogados Sherman and Sterling, ligado a la empresa Sonatrach de Argelia, cuyo ministro de Relaciones Exteriores es Mohamed Bedjaoui, también recientemente vetado por Chile como árbitro de la parte demandante, no entregaba las debidas garantías al proceso.
De esta manera, según fuentes allegadas a los intereses del diario "Clarín", el Estado chileno se quedó sin la posibilidad de designar un árbitro de su confianza.
En todo caso, no era la primera vez que Chile objetaba a un árbitro asignado por el Ciadi por considerar que no cumplía con los requisitos para fallar un litigio de este tipo. En la vez anterior lo hizo en contra de la profesora Brigitte Stern, aduciendo que, debido a un artículo escrito en contra de Augusto Pinochet, tampoco contaba con los méritos necesarios para el arbitraje.
El conflicto se basa en la demanda presentada por el abogado Joan Garcés, representante de la Fundación Presidente Allende de España, en contra del Estado Chileno por la suma de 500 millones de dólares, luego que el diario "Clarín" fue requisado por las autoridades de la dictadura militar, tras el golpe del 73.
El trascendido
En 2005 trascendió que el proyecto de sentencia redactado por el presidente del comité arbitral de Ciadi, Pierre Lalive, debía ser firmado por los jueces designados por las partes antes de transformarse en sentencia definitiva, indicaba que, por dos votos contra uno, el tribunal había fallado a favor de la Fundación Presidente Allende y de Víctor Pey, versión que en su momento fue desmentida por el canciller chileno Ignacio Walker.
A partir de ese momento, según el abogado Garcés, fue imposible que el presidente Lalive pudiera volver a reunir al tribunal para que se firmara la sentencia, "por la negativa del señor Galo Leoro".
García explicó que en junio 2005, el presidente del tribunal redactó su propuesta de sentencia y convocó a los árbitros a una reunión inmediata. Dispuso que las partes fueran informadas porque el proyecto de sentencia estaba listo y convocó al tribunal para julio. Pero el representante chileno dijo que no podrá asistir. Entonces el presidente convocó al tribunal para agosto de 2005 y el señor Leoro volvió a decir que no podrá asistir. Entonces el presidente convocó al tribunal para septiembre de ese año, pero en agosto Chile recusó a todo el tribunal para impedir que se reunieran en septiembre. LN