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Longueira entre el catastrofismo y la campaña

El proclamado presidenciable de la UDI, el senador Pablo Longueira, aseveró que la derecha ha perdido tiempo en posicionarse como una opción de Gobierno. Ayer acusó que si la Alianza cree "que va a levantar una alternativa a la Concertación en 2009", esa elección ya está perdida. Anunció -además- explosiones sociales por las demandas insatisfechas.

Viernes 29 de septiembre de 2006

Ivonne Toro A.

En una ofensiva contra la lentitud de su propio sector para transformarse en una alternativa al proyecto concertacionista, el senador UDI Pablo Longueira advirtió ayer que la oposición se juega hoy sus posibilidades de alcanzar La Moneda en 2009. El legislador manifestó que el tiempo está en contra de las aspiraciones de la Alianza -dado el corto mandato de la Presidenta Michelle Bachelet- y que, por tanto, es necesario crear ya una propuesta y confrontarla con el Ejecutivo. "Hay que construir un proyecto y creo que la Alianza tiene que ser capaz de transmitir ese proyecto alternativo durante tres años y tiene que ser un proyecto país (…) y no improvisar el último año, porque si se improvisa el último año, creo que no tenemos ningún destino", explicó el declarado presidenciable gremialista.

Longueira -que ha hecho de la "equidad social" su eslogan de campaña y que ha inmerso a la UDI en este discurso, tildado de "populista" por las iniciativas pro trabajadores- aseveró que una nueva administración del bloque oficialista es "insostenible", pero que es una especie de sentencia si RN y la UDI no logran transformarse en un contrapeso efectivo a la multipartidaria de Gobierno.

Longueira comentó que si "la UDI y RN creen que van a levantar una alternativa a la Concertación el 2009", ambas tiendas están en un error, porque "la única opción realista" es estar en permanente proselitismo, algo que Longueira aplica en su propio caso.

El legislador está en plena estructuración de su fundación Chile Justo, una especie de medidor de la pobreza en el país, y ha proclamado desde antes de los comicios de diciembre que es la próxima carta de la UDI para La Moneda, clausurando de facto la opción de Joaquín Lavín. Su estrategia es distanciarse, al menos en términos de imagen, del empresariado y acercarse al mundo laboral. Es quien ha promovido los encuentros con la CUT y la ANEF y ha dicho, en un discurso que aún no es posible de verificar con hechos, que está lejos de los grandes grupos económico-financieros. La estela del sindicalismo se ha infiltrado también en la cúpula partidaria, que esta semana, y en un cuadro inédito, se reunió con dirigentes gremiales en paro de la Confenats y ofreció rechazar el proyecto de reajuste que envió el Gobierno al Congreso.

Otro que sigue la misma teoría de la inmediatez es el ex postulante de RN, Sebastián Piñera. El empresario inauguraba anoche, al cierre de esta edición, la entidad Mujer Emprende junto a su esposa, Cecilia Morel. La organización se instaló en Renca, centro neurálgico de la clientela electoral gremialista, que quedó en parte en manos de RN tras la conquista del distrito por la actual diputada Karla Rubilar. Si esto ya fue un golpe para la UDI, y especialmente para Longueira, la colonización de su territorio por parte de Piñera es otra provocación para la tienda gremialista, aunque se inscribe en la teoría del "hoy, ahora, ya" del senador por Santiago Oriente.

REVUELTAS

"Creo que estamos en situación de vivir revueltas sociales complicadas", afirmó ayer Longueira al comentar la última jornada de movilización de los profesores y el paro en salud. Para el dirigente se respira un "ambiente de insatisfacción" que sólo es contenido por la buena situación económica del país. Adujo que "si Chile no tuviera el precio del cobre y tuviéramos un ciclo de la economía mundial malo, como el que podríamos tener en el futuro, o Chile no crece", se produciría un estallido a gran escala, principalmente por las expectativas "que se generaron en la última campaña". "Los fenómenos sociales que estamos viendo hoy día, son fruto de los compromisos que asumió la Concertación o la candidatura de la Presidenta Michelle Bachelet y que los trabajadores sienten que no se están cumpliendo", manifestó.

A esta mezcla de falsas proyecciones y efervescencia ciudadana, se suma, aseguró, "un Gobierno con poco liderazgo, con poca conducción, y eso ha generado toda esta situación. La movilización de los secundarios fue un rayado de cancha importante y eso generó expectativas a muchos otros gremios".

La hipótesis de Longueira, compartida por gran parte de la colectividad de calle Suecia, es que la arremetida de los escolares fijó la pauta para el resto de los actores sociales y que el Ejecutivo, al ceder a aquellas demandas, dio a entender que el camino adecuado para obtener resultados es salir a las calles y presionar al Gobierno.

La solución para superar esta "debilidad", argumentó el hombre fuerte de la UDI, pasa por hacer caso a la "luz roja que se ha prendido" y acelerar el proceso de desarrollo económico para crecer en los años venideros entre 7% y 8%. Eso permitiría mayor inversión social, bajar las tasas de desempleo y calmar el ánimo de los gremios. Frenar, en definitiva, la hecatombe prevista por Longueira para los próximos años. LN

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