Nave de aerolínea recién estrenada en Chile, que se perdió ayer con 149 pasajeros luego de una probable colisión con un jet en el aire, fue avistada en una zona selvática brasileña, cerca de dos reservas indígenas.
Las autoridades brasileñas admitieron hoy que hay pocas posibilidades de encontrar supervivientes entre los restos del Boeing 737-800 de la aerolínea Gol que se estrelló el viernes en una zona selvática del estado de Mato Grosso con 155 personas a abordo.
Los restos de la aeronave, que partió el viernes del aeropuerto de Manaos y se dirigía a Río de Janeiro, con escala en Brasilia, fueron avistados hoy desde el aire cerca de dos reservas indígenas, en el norte de Mato Grosso.
"Restos del avión fueron localizados visualmente esta mañana unos 200 kilómetros al sudeste del municipio de Peixoto de Azevedo, en el norte del estado de Mato Grosso", dijo el portavoz de la fuerza aérea, mayor Adolfo Aleixo. El avión cayó entre dos aldeas indígenas, en la región conocida como Alto Xingú, cerca de una hacienda del lugar llamada Jariná.
Según el vocero, los restos fueron localizados por uno de los aviones que participaba del operativo de búsqueda. "Ya comunicamos a los cinco helicópteros que participan del rescate, que se están dirigiendo a la región", dijo. "Es una región muy difícil, con selva densa que dificulta el trabajo, pero las unidades que van al lugar están entrenadas para actuar en situaciones de este tipo", agregó.
Al menos 200 personas participan del operativo de rescate, agregó el mayor Aleixo, que precisó que no se detectó fuego ni humo entre los restos, y que habrá esperar a que las patrullas lleguen al lugar para confirmar si hay sobrevivientes.
El brigadier José Carlos Pereira, presidente de Infraero, la empresa estatal que administra los aeropuertos del país, señaló que la primera impresión que se tiene es de que el avión cayó en vertical tras un aparente choque en pleno vuelo con otra aeronave menor, y es poco probable que se encuentren supervivientes. "Basado en mi experiencia diría que es muy difícil que alguien haya sobrevivido con un impacto como este", afirmó en rueda de prensa en Brasilia.
El Boeing 737-800 de última generación de Gol, que tenía sólo 200 horas de vuelo, llevaba 149 pasajeros y seis tripulantes. La aerolínea, que opera en el segmento de "bajos costes, bajas tarifas", emitió un comunicado en el que asegura estar "profundamente conmovida" por el accidente. "Las autoridades aeronáuticas están investigando las circunstancias del accidente", agregó la compañía.
Según las autoridades brasileñas, la caída de la aeronave de Gol al parecer fue consecuencia de un choque con un avión ejecutivo Legacy, fabricado por la brasileña Embraer, que se dirigía hacia Estados Unidos con siete personas a bordo.
El piloto del Legacy logró aterrizar de emergencia, con averías en un ala, en una base aérea cercana a la Serra do Cachimbo, sur del estado de Pará, la misma región donde de produjo el choque.