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Lunes 9 de octubre de 2006
Marcos Moraga Lovera
Mientras las industria discográfica se desvela buscando una alternativa para no bajar la persiana ante la piratería, los integrantes de Pueblo Nuevo (www.pueblonuevo.cl) hace tiempo que miran el tráfico de música a través de la red como una oportunidad de hacer patria. Presentado como una página de "música chilena de raíz electrónica", Pueblo Nuevo es un netlabel (sello virtual) que agrupa a músicos residentes en Chile, todos cercanos al trabajo digital; llevan publicados diez discos y todo por cero pesos, entre ellos el disco séxtuple de aniversario, que reúne 61 artistas desde Tierra del Fuego a Ukrania.
Y un buen pretexto de difusión es este mes que se realiza el "VI Festival Internacional de Música Electroacústica de Santiago, Ai-makko 2006", del 10 al 14 en el Centro Cultural de España, y del 18 al 21 en la Sala SCD de Bellavista, y el día 19 estará consagrado al staff de Pueblo Nuevo.
"Este sitio es una respuesta a la nula capacidad de la industria discográfica para fomentar nuevos tipos de música", dice Hugo Espinosa, alias Mika Martini según su pasaporte de Pueblo Nuevo. Junto a Daniel Jeffs (Djeff), hace un año declararon la independencia de su sello virtual, con manifiesto y todo. Un extracto del documento: "una y otra vez nuestra esencia se las arregla para burlar el cerco del silencio y la omisión. Reapareciendo irreconocibles, con nuevos disfraces y atuendos, como Manuel Rodríguez burlando al opresor, nos levantamos para hacernos oír".
BOLÍVAR HI-TECH
El sueño bolivariano, "El pueblo unido", banderas rojas y la nueva canción, son las fuentes desde donde bebe Pueblo Nuevo para su imagen. "El prejuicio sobre la electrónica es que es una cuestión de hedonismo y evasión. Quisimos dotarlo de algún contenido, algo que podamos conversar con la gente", explica Mika Martini.
En Pueblo Nuevo no descartan vender discos, pero defienden ambos canales y para eso participan en la defensa de "Creative Commons", una licencia internacional ideada en Estados Unidos para regular distribución de material en Internet. Mika describe su aplicación: "a diferencia de la licencia de la Sociedad Chilena de Derechos de Autor (SCD), te permite decidir qué admites y prohíbes de tu publicación. La legislación chilena automáticamente prohíbe todos los otros usos, pero es un debate abierto que cada vez será más relevante".
Para el festival Ai-makko, Pueblo Nuevo estrenará el primer disco físico donde aparece su logo estampado. Se trata de una compilación a cargo del compositor e investigador chileno radicado en Francia, Federico Schumacher (también invitado al certamen) y Tomas Thayer, que -con el apoyo del Fondart- reúne 50 años de música electroacústica en el país, desde que el músico León Schidlowsky combinó sonidos de sus tres grabadoras en 1956 por encargo del director Enrique Noisvander para su teatro de mimo. "Habrá una cantidad importante para regalar y un margen pequeño se venderá. En el sitio web van a estar las biografía de todos los autores y hay algunos que han autorizado la publicación de sus temas en Internet", anuncia Mika. Una nación electrónica que comienza a escribir su historia.