
Jueves 16 de noviembre de 2006
Lucía Pinochet Hiriart, la hija mayor del ex dictador, aseguró que su padre "siente mucho dolor" por los desaparecidos y ejecutados, víctimas de violaciones de derechos humanos ocurridas durante su gobierno. Es más, dijo que está disponible a reunirse con las personas que fueron afectadas por estos casos, pero no tiene entre sus planes pedir perdón, como se lo exigen amplios sectores sociales y políticos del país.
"No está dispuesto a pedir un perdón nacional (...) está dispuesto a recibir a estas personas y conversar con ellos", reveló la mujer en entrevista con Televisión Nacional, subrayando que ésta es una intención que su progenitor, próximo a cumplir 91 años, le ha manifestado en privado.
Pinochet Hiriart, a quien ayer el juez Juan González a cargo de la investigación Riggs le negó la autorización para viajar a Argentina, también se refirió al sentir de su familia hacia Baltasar Garzón, el juez español que logró el arresto del ex uniformado en Londres. "Ni él ni mi madre están dispuestos a colaborar con el juez Garzón", dijo, añadiendo que su padre considera que "los jueces acá son bastante respetables".
De hecho, ayer, Lucía Hiriart se negó a responder al interrogatorio por exhorto requerido por el magistrado, quien investiga los movimientos de dinero efectuados por el ex dictador durante su detención en la capital inglesa.
Pese a que es capaz de comentar derechos humanos y procesos judiciales, Lucía Pinochet Hiriart insistió en que su progenitor se encuentra mal de salud, y contó que es cuidado por un enfermero "día y noche". Es más, dijo que es "muy dependiente" y "no puede moverse solo".