
Domingo 3 de diciembre de 2006
Y hasta el Hospital Militar llegó también el diputado UDI Iván Moreira, uno de los pocos políticos de derecha que se ha mantenido fiel al ex dictador Augusto Pinochet.
En las afueras del recinto hospitalario, el parlamentario declaró que "su situación es grave, es muy delicada, uno no sabe verdaderamente qué va a pasar y, en ese contexto, los chilenos que lo queremos, que somos muchos, miles y miles de chilenos, tenemos que orar por su salud".
Consultado acerca de si su familia asume que este puede ser el final, el legislador indicó que "es imposible prepararse para una situación tan delicada y tan grave, esto ha sido muy duro y muy grave".
"Si él hubiese estado en Los Boldos no habría podido llegar a este centro asistencial del Hospital Militar", agregó, para puntualizar luego que "afortunadamente logró llegar desde su residencia en siete minutos, y fue atendido de inmediato, y lo único que queda es esperar".
"Pero su fuerza, su lucha por salir adelante está demostrando que él es un hombre que tiene agallas para vivir y quienes lo hemos seguido siempre, entendemos que hay una obra que él desarrollo en nuestro país, que no ha sido valorada por la historia, y él es un hombre que lo único que desea es que la historia lo recuerde como corresponde", concluyó.